Case Study 01: La faceta experimental de Daniel Caesar

El pasado día 28 se cumplió un mes del lanzamiento del último disco de Daniel Caesar. «Case Study 01» es el título de su nuevo material, lleno de nuevas ideas y con múltiples colaboraciones, Daniel nos invita a adentrarnos en sus profundos pensamientos creativos y nos muestra de lo que es capaz.

A dos años de su debut con «Freudian«, el cantante Canadiense rompió el silencio el 28 de Junio, estrenando un nuevo álbum. El título de este; Case Study 01, responde a lo que nos podemos encontrar en su interior, nuevos sonidos e ideas frescas que ha incorporado Daniel a su música, nunca antes vistas en sus trabajos anteriores. A diferencia de su primer disco, y a su EP de larga duración Pilgrim’s Paradise, en esta entrega encontramos una versión nueva de este músico, algo completamente inusual, ya que nos tenía bastante acostumbrados a su estilo particular, con letras relacionadas al amor, un tanto carnal, ritmos lentos tendiendo a la sensualidad, fusionados con la melancolía y ritmos apegados al Soul y al R&B contemporáneo.

En esta oportunidad nos demuestra que está dispuesto a experimentar en nuevos estilos fuera de su zona de confort, ahondando en estilos como el Hip-Hop y acercándose de pequeños pasos a las sonoridades más sofisticadas, de la mano de elaborados beats que incorporan las cuerdas y aún más los teclados y sintetizadores, propios de su música. Aunque por otro lado también jugando con los beats electrónicos, sus efectos y modulaciones que permiten alcanzar nuevas combinaciones que no envidian de calidad a sus antiguos éxitos. Pero sin duda la voz de Daniel es algo que se debe destacar, la naturalidad con la que alcanza las notas más altas de la escala y al mismo tiempo pasa a los tonos medios y bajos como si fuera un asunto sencillo de llevar a cabo, siendo capaz de provocarnos múltiples emociones a lo largo de sus canciones. Junto a una taza de café, es capaz de lograr maravillas.

Case Study 01 consta de 10 canciones, al igual que su primer disco, y con 5 colaboraciones de una calidad excepcional, así es como logra modular sus sonidos y alcanzar nuevos resultados. En este participan músicos como la experimentada Brandy en el área del R&B, Pharrell Williams autor de múltiples éxitos Pop, Sean Lennon único hijo de John y Yoko, compositor y productor, con una carrera llena de colaboraciones en diferentes proyectos, en especial con The Lennon Claypool Delirium, dedicado a la psicodelia y al rock, también participa el reconocido guitarrista John Mayer, sólido exponente del Blues, con una consolidada carrera de un éxito indiscutible, y finalmente pero no menos importante, Jacob Collier, prodigio en el piano y joven promesa del jazz, apadrinado por el más que reconocido Quincy Jones en su producciones.

La principal característica del disco es que aumenta notoriamente el ritmo de sus canciones, el cual es conducido por la armonía vocal que alcanza, notando una fluidez excepcional entre los beats y los tonos que maneja, destacando canciones como CYANIDE y RESTORE THE FEELING. Por otro lado podemos notar un tanto forzada esta idea de nuevos sonidos, principalmente en la canción FRONTAL LOBE MUZIK junto a Pharrell, que al parecer no logran entenderse para llegar a un buen término.

A lo largo del disco, Daniel trata de encontrar el equilibrio entre el Hip-Hop que intenta introducir en su música, con su característico Soul y R&B, así podemos notar como se inclina la balanza de un lado a otro, brindándonos un dinamismo a causa de este juego que nos hace intentar descubrir lo que sigue, logrando ser impredecible en algunos puntos, lo cual se agradece, ya que en sus trabajos anteriores era muy notoria la línea que seguía el curso del disco

Pero no deja de lado a los seguidores de su estilo clásico; relajante y algo melancólico que nos brinda de estados de ánimo placenteros, a veces también tratando de encontrarnos en sus letras de amor y justificar nuestra tristeza o felicidad en lo que nos plantea, llevándonos en fin, a cerrar los ojos y sentir la música, que intenta encontrar un lugar, dirigida por su voz, la cual nos puede llevar a lugares recónditos de nuestras emociones. En esta entrega, las canciones OPEN UP y SUPERPOSITION nos refleja el Daniel que ya estamos acostumbrados a escuchar, al igual que LOVE AGAIN, que gracias a la colaboración de Brandy logra hacer uno, las diferentes tonalidades que están presentes, logrando una armonía única.

En sí, el disco es un ensayo que Daniel nos entrega y nos intenta decir que su voz no solo concuerda con un estilo musical en particular, si no que donde sea que esté, sonará perfecta. Mezclando las influencias de cada músico con el que participa, dejándose llevar por diferentes caminos pero sin escatimar recursos ya que en cada canción nos demuestra el talento y la capacidad sonora de su voz, que esta vez intenta llevarla a otros paisajes musicales.

Es un tanto inútil comparar este disco con Freudian, ya que son completamente diferentes, este último lo llevó al éxito de la mano de sus hits Get You y Best Part, permitiéndole participar en diversos shows y realizar una gran gira internacional, esta vez Daniel hace algo arriesgado, apuntando en muchas direcciones, quizá así intentando definir un rumbo diferente para su carrera, regalándonos un espacio para cada gusto dentro de su música.

Matias Martinez Argüello

Nunca quieto. Un poco de arte, harto cine y el resto es música. Viña del Mar.

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