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El «Absolution» de Muse: Un cuento del apocalipsis

Muse se acerca a nuestro país con su nuevo disco bajo el brazo «Simulation Theory», el próximo 13 de octubre en la pista atlética del Estadio Nacional. Es por esta razón que nos comenzamos a poner a tono, y revisamos uno de los disco iconos de los ingleses, el «Absolution», un cuento del apocalipsis.

¿Cómo puede ser un cuento del apocalipsis? El cine, los libros, la radio, las pinturas y la imaginación nos han mostrado cómo puede ser un apocalipsis, pero es extraño ir caminando por una ciudad de millones de personas, verlos vivos, caminando, con sonrisas e ilusiones, mientras escuchas el fin del mundo en tus oídos. Absolution (2003), el tercer disco de Muse, y es en lo que desemboca todas las películas que viste, los libros leídos o de los que te contaron, los audiocuentos en la radio, las pinturas que viste en algún museo o las redes sociales, todo desemboca en una percepción de estos recuerdos y pensamientos que nos lleva a nuestro propio fin del mundo, mientras escuchas un disco que te hace erizar la piel y te genera un placer que recorre tu cuerpo y hace explotar tu cerebro.

Para dar inicio a esta reseña, podríamos abarcar desde la introducción del disco, y la extrañeza con la que fue grabada, pero lo primero será la portada. Storm Thorgerson, es el diseñador de la portada de Muse, y así de igual forma uno de los diseñadores más brillantes de la industria, siendo el diseñador de bandas como Pink Floyd, Biffy Clyro o Audioslave. La composición de la portada, nos muestra o da un indicio de lo que está por venir. Una mascara de gas en las manos del protagonista, el cual mira al cielo, con miedo, terror, un terror que se basa en la rendición, las manos abajo, rodeado por seres humanoides que llegan a nuestro planeta. La ciencia ficción de Muse, se escribe desde las portadas, así como hemos visto en otros discos como Drones o The Resistence. Este último, muestra de mejor manera, un mundo onirico que nace desde los pensamientos de Matt Bellamy. Todo es un indicio de lo que está por venir.

El disco empieza con una intro de 22 segundos, y pese a su corta duración, esconde un gran secreto de grabación. Para llegar al sonido, fue grabado en una piscina y lograr alcanzar que fuese único, sumergiendo al baterista Howard. Esto se intentó en ambientes lleno de paredes y en el jardín del lugar, pero no convencía al productor, ni a la banda. Así de igual forma, parte del complemento son latas aplastadas que simulan un gran marcha por venir. Lo anormal aparece desde el «vamos» en este disco, que te empieza a contar un cuento de un apocalipsis ya instalado, así como en la película The Road (2009), una película que empieza sin saber el espectador cómo ocurrió todo. La canción que le sigue, es «Apocalypse Please«, un tema que llega a ser difícil de digerir en un momento. El piano hace una entrada de tal forma, como si el cielo se abriera en este instante y seres provenientes de los astros invadieran la ciudad. La escena que imagino lleva matices azules y la letra complementa a un nivel mayor lo imaginado. «Y este es el fin, este es el fin del mundo», con esas lineas inicia el canto de un disco icónico, un disco que marca un antes y un después en la carrera del trío oriundo de Inglaterra.

Tras un inicio lleno de histeria, el disco toma un rumbo más ligado a lo alternativo. «Time Is Running Out«, si en la primera canción encontramos frases y oraciones de pocas palabras que decían demasiado, aquí entramos de lleno a aplicar los conceptos de la historia. La historia de la canción habla de conceptos como el amor y lealtad, no dejar morir a alguien, decirle cuanto le amas, la poesía acompañada de un piano que aparece cada ciertos momentos de la canción y un Matt Bellamy, que saca gran parte de su poder vocal, el mismo que pese a los años podemos apreciar en vivo. La historia de la canción tiene un final ambiguo, como una muerte que acaba de suceder.

La historia sigue en «Sing for Absolution«, que al leer la letra nos da una escena de olvido, de estar parados frente a la persona que amamos que yace ya sin vida a nuestros pies. Los gritos de condena y desahogo se expresan en una canción, cantarla a la absolución. Pidiendo inocencia. Es como si la humanidad hubiese cometido tantos pecados en su historia, los cuales paga, un cielo que no se puede imaginar y una muerte que ocurre sin más que decir. El solo de esta canción, tal vez de los mejores del disco, el poder vocal, la batería que mide los pasos y un piano que te envuelve en un frío que acompaña la penumbra de la noche.

Así la historia avanza, y ya estando aquí, las ideas y las sensaciones tratan de perdición. ¿Qué puede salir mal ahora? ¿Será la humanidad la pecadora y verdadera culpable de este apocalipsis?

El disco sigue con canciones como «Stockholm Syndrome» y «Falling Away With You«, que es el deambulo de la desesperanza de haberlo perdido todo mientras el mundo cae en rabia, amor y tristeza. Sentirse un sonámbulo. Viviendo con algo que no puedes encontrar, así muestra la última línea de Falling Away With You, “Recuerdos que nunca podré encontrar”. La soledad consume a nuestros protagonistas.

Así es como llegamos a uno de los momentos más notables del disco, una guitarra distorsionada abre el telón de una canción que ya es un himno en el mundo de Muse, una canción que te hace despertar algo en ti, que eriza tu piel y hace que algo recorre tu espina dorsal. «Hysteria«, uno de los singles más aclamados de la banda, es la canción que marca el punto de quiebre en la historia. El sosiego y el no hacer nada, carcomen el alma del protagonista. La canción empieza con el bajo Christopher Wolstenholme, el mismo que dijo que cuando tocó la banda por primera vez en Chile, sintió como que el mundo se derrumbaba en un Teatro Caupolicán eufórico, del año 2008. La canción nos lleva a sentir un despertar, el protagonista toma su alma y la arroja al terror, el terror de la realidad, aunque todo el amor este muerto en él, aún se encuentra vivo para seguir la historia.

“Frío por dentro

Y soñando que estoy vivo”

¿Cómo sería hablar con un Dios?, «Blackout«, es la entrada a la catedral del apocalipsis. Los arreglos orquestales se escuchan con mayor fuerza en este disco, muchas de las canciones anteriores los tuvieron pero en menor medida y en algunas fueron simplemente sacados ya que no gustaba a la banda, no lograban transmitir aquella idea sobria del miedo y del desamor. Blackout, es de esas baladas que bailas con una copa de vino, un trago de cerveza, un café, un mate, un té o lo que haga liberar placer en tu cabeza. Es una canción que se basa en la reflexión

“Esta vida es demasiado buena para durar”

Tras la filosofía, el pensamiento que se pierde en un extenso universo, aparecen canciones «Butterflies and Hurricanes«, «The Small Print«, declaraciones de guerra, los arreglos orquestales se mantienen en Butterflies and Hurricanes, y al llegar al coro de la canción es una batalla final que ha empezado. El disco está próximo a terminar, así igual nuestra historia. Es como si nuestro protagonista, hubiese encontrado algo por lo que respirar, un ejército de desolación. No es este el primer disco que habla sobre apocalipsis, encontramos canciones en otros discos como City of Desilusión, tal vez historias que se conectan con este maravilloso disco. Eso es historia para otra reseña. Butterflies y The Small Print, se marcan por una potencia tal que te hace subir las escaleras del metro si vas camino a un lugar de forma abrupta, aunque te canses, o muevas tu cabeza es descontrol. Piano, distorsión, cuerdas que marcan un cierre que te llena de impacto, una The Small Print, que es distorsionada, rápida, una canción con bases de Punk Rock, pero siendo de un futuro, de un mundo paralelo al nuestro. «Endlessly«, es la canción que cierra este episodio de descontrol. Es la reflexión y el recuerdo de lo perdido, y de verse nuevamente en un espejo.

“Desesperadamente, te amaré infinitamente”

Endlessly, es un sonido que se pierde, son cuerdas que distorsionan los pensamientos y la voz de Matt Bellamy es una aguda, que atraviesa las neuronas, conectan unas con otras, rememorando lo que alguna vez fue amor para nosotros. «Thoughts of a Dying-Atheist«, es la siguiente canción, que aparece como una escena posterior al recuerdo, como si el o la personaje corrieran desenfrenados con una nueva esperanza en su interior. Buscar algo en un mundo paralelo, mientras el propio llega a su final.

“Y sé que estás en esta habitación

Estoy seguro de que te oí suspirar

Flotando en el medio

Donde nuestros mundos colisionan”

El tramo final de este disco se marca con el inicio de «Ruled by Secrecy«, una canción llena de profundidad. Un piano que marca el drama de la ópera, el inicio del acto final. Una canción tal vez infravalorada en el mundo de esta banda. Esta canción, marca el final del disco originalmente, luego aquel final es reemplazado por «Fury«, canción que aparece en la edición japonesa del disco. Ruled by Secrecy, es como imaginar cómo las sombras de la portada flotan sobre nosotros, y estamos con nuestra máscara de gas en la mano, tal vez se van, tal vez es su movimiento final, el mundo se acaba. Es tal vez, la canción que refleja la portada del album, el momento culmine. Supongamos que no existe Fury, esta canción nos entrega lineas como “Y ellos se esconden de todas partes, y ninguno sabe quién está en control”, es como si los líderes abandonan a quienes atacaron, y el apocalipsis verdadero es la falta de normas, todo cae, nada sigue adelante, la escapatoria es subjetiva, para algunos ser libres es morir para otros es despojarse su ilusión, para otros es irse. Es el viaje terminando. La canción se despide con la línea “Y nadie sabe quién tiene el control”

Fury, es posiblemente la continuación de una historia próxima, aquella historia paralela que aparece cuando los créditos finalizan. Personalmente, para mi el final del disco es Ruled by Secrecy, pero Fury, da el final y un próximo venir, es la aparición de algo superior. Una canción que contraste la suave melodía de la canción anterior, con una guitarra distorsionada que abre las puertas del infierno, o de un cielo que se tiñe de rojo.

Así termina el disco y nuestro viaje. Tal vez la historia no sea así, pero en esta tarde, nos da un momento para perdernos en la totalidad de una idea, de un mundo onírico. Quién sabe qué mundo hizo Matt Bellamy, Christopher Wolstenholme y Dominic Howard, nos quedamos solo con supuestos y las sensaciones del momento.

Escucha «Absolution» de Muse:

Muse está pronto a venir con su más reciente disco, Simulation Theory, descritos actualmente como un rock futurista, y la portada del mismo disco una nave y luces que nos hacen viajar en el futuro que no conocemos. La banda se presentará el próximo 13 de Octubre en la Pista Atlética del Estadio Nacional, traídos por la gran productora DG Medios. Un show intenso, con una escenografía que nos hará viajar al futuro, por más de una hora y media, llegando casi a las dos horas. Un honor, tener a los arquitectos de un mundo paralelo.

 

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Javier Caamaño: Estudiante de psicología con 22 años de edad y mucho en mente. Me gusta escribir. Las series, el cine, la música, los conciertos, son la debilidad de todos los días. Perderme en eso, siempre es una opción.
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