Tras casi 14 años desde su última presentación en Chile, Blonde Redhead prepara su regreso al país para ser parte del Festival En Órbita. Simone Pace conversa sobre más de tres décadas de trayectoria, la evolución musical de la banda, el vínculo entre sus integrantes, el proceso detrás de “Blood Spilled” y la inesperada vigencia de “For the Damaged Coda” gracias a su viralización en plataformas como Tik Tok e Instagram.
Por Sam Acevedo.
Blonde Redhead es una de esas bandas cuya carrera difícilmente puede resumirse en una sola etapa o sonido. Desde sus primeros años en la escena neoyorquina hasta sus trabajos más recientes, el grupo ha construido una carrera marcada por la exploración, los cambios y la búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Formada por Kazu Makino y los hermanos Simone y Amedeo Pace, la banda ha mantenido durante más de tres décadas una identidad propia, incluso mientras su música ha transitado por distintas texturas y territorios.
Ahora, Blonde Redhead prepara su regreso a Chile después de casi 14 años. La banda será parte del Festival En Órbita, instancia que marcará un nuevo encuentro con el público nacional y que permitirá volver a escuchar en vivo una trayectoria que ha atravesado distintas etapas de la música alternativa.
En conversación con Disonantes, Simone Pace repasa parte de ese recorrido y reflexiona sobre lo que significa mantener una banda durante tantos años. También habla sobre la relación entre los tres integrantes, la necesidad de continuar explorando musicalmente, el proceso creativo detrás de “Blood Spilled” y la particular historia de “For the Damaged Coda”, una canción que encontró nuevas audiencias décadas después de su lanzamiento.
La conversación también aborda los cambios de la industria musical, el impacto del streaming y la importancia que Blonde Redhead sigue otorgando al vinilo como una forma de experimentar un álbum más allá de las canciones individuales.
Después de más de 30 años como banda, ¿qué te sigue sorprendiendo de trabajar juntos? ¿Y qué sientes que se ha mantenido sin cambios en Blonde Redhead?
«La sorpresa es que haya pasado tanto tiempo. Para mí, no se siente así. Siento que pasó bastante rápido, pero luego piensas en todo lo que hemos hecho juntos y te das cuenta de cuánto tiempo ha pasado. Es increíble seguir trabajando con las mismas personas. Somos una familia, y Kazu también es parte de ella a estas alturas.
Es increíble ver cómo todos cambian, envejecen y se vuelven más vulnerables de alguna manera. También lo es entender cómo ha evolucionado la relación, cómo puedes hacerla mejor y cómo encontrar una manera de seguir haciendo música juntos. No es fácil. Así que creo que hemos aprendido las formas de mantenernos unidos y ser capaces de hacer esto juntos durante tantos años. Eso es una gran sorpresa para mí. Nunca lo habría pensado.
Siempre piensas: “Bueno, hagamos un disco y luego quién sabe qué va a pasar”. Después hicimos otro, y luego otro, y otro…
A estas alturas, te das cuenta de lo importante que se vuelve la banda para ti y para todos los demás. Y mientras más envejeces, te das cuenta de que es una parte enorme de tu vida y que lo ha sido durante mucho tiempo. Porque cuando eres más joven no te lo tomas tan en serio. Eres más juguetón y más aventurero. Pero a medida que envejeces es diferente. Especialmente ahora que tengo mi propia familia, tengo muchas responsabilidades.
Es difícil para mí expresar ciertas cosas porque hay muchos sentimientos y emociones al respecto. Pero es un verdadero progreso: creativo, educativo y humano».
Hace un momento mencionaste lo de hacer un disco y ver qué pasa después. Blonde Redhead ha evolucionado constantemente entre diferentes sonidos y géneros a lo largo del tiempo. ¿Qué tan importante es para ustedes evitar repetirse y seguir explorando nuevos territorios musicales?
«Es como cualquier otra cosa en la vida: quieres seguir creciendo. No quieres seguir comiendo la misma comida una y otra vez. Quieres seguir cambiando, probando y descubriendo lo que el mundo tiene para ofrecer. Así que siento que con la música es lo mismo.
Es arriesgado porque, después de ’23’, la discográfica quería que hiciéramos otro disco como ese, pero nosotros queríamos hacer algo diferente. Y aunque tal vez haya sido la decisión equivocada, estamos muy orgullosos de los discos que vinieron después. De hecho, musicalmente siempre estamos cambiando, siempre estamos aprendiendo. La tecnología entra en juego: hay nuevos teclados y nuevo software que puedes usar. Siempre estás tratando de aprender y educarte. No quieres estancarte.
La idea de decir ‘hagamos un disco como este’ no existe en nuestras mentes ni en nuestras conversaciones. Simplemente dejamos que fluya. Es importante no sentir: ‘Hice esto bien, déjame intentarlo otra vez’. Quiero hacer algo diferente, ver hasta dónde puedo exigirme y si puedo hacerlo aún mejor».
Eso también se puede escuchar en tu nuevo sencillo, “Blood Spilled”, que explora temas como la pérdida, la muerte y la conexión con quienes ya no están. ¿Qué significó para ti convertir una experiencia tan personal en una canción?
«Las letras y su significado corresponden a Kazu y Amedeo, a las partes que ellos cantan y a las canciones que utilizan para manifestarse y expresarse. Dentro de eso, para mí es muy importante crear mi parte de manera que encaje en la canción y en su ambiente, y que genere la tensión necesaria para que fluya y tenga la interpretación adecuada.
A partir de eso, elijo la energía, los colores y los sonidos. Y todo junto, de alguna manera, termina encajando como un rompecabezas.
Llega a un punto en que todos sentimos: ‘Ok, esto está bien, esto es correcto para la canción’, cuando la letra, la melodía, la energía y el tempo encuentran su lugar.
Creo que es una canción realmente importante por todas esas cosas que se unieron. A los tres nos encanta cómo quedó».
“For the Damaged Coda” fue lanzada hace más de 20 años y encontró una nueva vida gracias a “Rick and Morty”, TikTok, Instagram y los memes de internet. Es una canción que grabaste hace mucho tiempo y que terminó convirtiéndose en la banda sonora de miles de momentos personales. ¿Te sorprende que una canción pueda adquirir un significado completamente diferente para una nueva generación?
«Sí, me sorprende. Nunca he visto la serie. Te hace darte cuenta del poco control que tienes sobre lo que haces una vez que sale, una vez que está en el mundo. Y eso también es lo bello de esto.
Te hace sentir realmente vulnerable, porque puedes intentar decir: ‘Voy a escribir una canción que sea realmente popular. Quiero hacer una canción exitosa y quiero vender muchos discos’, pero como banda nunca sentimos que tuviéramos control sobre eso.
Lo intentamos, intentamos escribir canciones populares, pero luego tienes algo como ‘For the Damaged Coda’ y, de alguna manera, por alguna razón, simplemente despega. Y te preguntas: ‘¿Por qué? ¿Por qué esa canción despega y otras no?’.
Te das cuenta de que no puedes decidir cosas como esas, y esa es la belleza de esto. Puedes simplemente poner tus canciones en el mundo como si fueran tus hijos, dejarlas hacer lo que tengan que hacer y ver cómo resultan las cosas».
La industria musical ha cambiado drásticamente desde que comenzaron en los años 90. ¿Cómo ves la industria actualmente y las nuevas formas en que los artistas pueden conectar con sus audiencias?
«Creo que el lado de los conciertos en vivo se ha vuelto muy importante porque así es como te ganas la vida hoy en día. Es realmente difícil ganarse la vida vendiendo tu música.
Un aspecto positivo es que ahora todo el mundo tiene la posibilidad de hacerse escuchar, gracias a la forma en que puedes promocionar tu música y ponerla ahí afuera. Ya no es como antes, cuando necesitabas un sello discográfico, un mánager, un abogado y todo eso. Puedes simplemente publicar tu música y ver qué pasa. Es como poder tocar en la calle y ser descubierto.
Así que, en ese sentido, es más democrático de alguna manera, pero se ha vuelto más difícil ganarse la vida. Y, desafortunadamente, Spotify y ese tipo de estructuras no ayudan mucho a los músicos. Todos están haciendo dinero, excepto nosotros. Se siente muy injusto, pero hay mucha injusticia en el mundo ahora mismo».
Sí, parece que necesitas mil millones de reproducciones para realmente ganar dinero con eso. Por eso, algunas bandas están retirando su catálogo de Spotify.
«Sí, nosotros también lo hemos pensado. Pero es difícil porque no puedes simplemente sacarlo. Tienes que decidir dónde quieres ponerlo. Hay mejores plataformas, pero ya veremos. Es algo de lo que hablamos.
La otra cosa que ha cambiado, pero que nosotros nunca hemos dejado de hacer, es editar en vinilo. Y creo que es muy importante, porque siento que ya nadie escucha un disco como una obra completa, en su totalidad. Simplemente escuchan canciones, y creo que se pierden algo. Cuando tomas un disco, lo pones y escuchas todo de principio a fin, es muy diferente.
Siempre editamos en vinilo y lo hemos hecho desde nuestro primer disco. Es algo que no queremos perder. Y aunque no vendamos tantos, siempre es bueno tener esa opción y poder ofrecer esa experiencia, para nosotros y para los demás».
Hay un boom de coleccionistas de vinilos en todo el mundo. Tengo la sensación de que estamos volviendo a la era de los singles, como en los años 50 y 60, y no creo que ese sea el camino correcto. The Beatles comenzaron con eso, al igual que Elvis, Chuck Berry y Chubby Checker. Pero necesitamos volver a escuchar álbumes completos.
«Y también es una parte muy creativa. Kazu diseña las portadas y creo que hace un arte hermoso para ellas. Es un objeto, un objeto hermoso de poseer.
Tengo muchos vinilos. Ocupan mucho espacio y son pesados, pero es muy agradable tenerlos. Siempre puedes volver a un disco antiguo y ponerlo. Es como mirar el interior, las páginas, la portada y la parte de atrás. Simplemente te lleva de vuelta a un lugar al que Spotify nunca podrá llevarte».
Si quieres decirles algo a tus fans chilenos, este es el momento.
«Espero verlos a todos en el show. Por favor, acérquense a saludar después del concierto. Siempre nos quedamos por ahí y nos encanta conocer gente.
Podemos firmar alguna camiseta, un autógrafo o lo que sea, y tomarnos algunas fotos.
Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que estuvimos allí, así que estamos todos realmente muy emocionados de volver».