Entrevista: Los mundos por construir de La Coleccionista de Ataduras

La Coleccionista de Ataduras

Hace poco tuvimos la fortuna de escuchar a La Coleccionista de Ataduras, un nombre original para un proyecto de esencia pop, igual de único. Nos enteramos que era una cantautora ariqueña editada por el sello Casa Robot, que ha estado trabajando mucho para expresar sus melodías y todo lo que lleva dentro, de la mejor manera posible. 

Sus inicios ligados a la música a través de su familia y al aprendizaje autodidacta, despertaron intereses que tomaron tiempo y devenires hasta desarrollarse en libertad. Por lo mismo, quisimos conocerla, acercarnos a sus procesos, su historia y su contexto. 

Hay hitos que fueron marcando la corta pero intensa trayectoria de María Rojas. Desde descubrir su voz y conformar bandas a nivel local, hasta aventurarse en solitario guiada por su instinto y composiciones. “Lo que más destaco de este proceso es que al principio sólo lo veía como un hobbie; no me imaginé estar haciendo lo que estoy haciendo ahora, y menos liderar un proyecto propio. El hecho de haber decidido emprender como solista me ha entregado conocimientos, experiencias, y lo más importante, fuerza y confianza”, señala. 

Tras cada logro, muchas veces debemos atravesar obstáculos que en este caso, no sólo tuvieron que ver con la distancia geográfica -Arica se encuentra en el extremo norte del país, a casi dos mil kms. de Santiago y a menos de una hora de Perú-, o con ser mujer, artista, tartamuda y lesbiana en una comunidad conservadora, aislada y machista

La Coleccionista de Ataduras - Foto 2
La Coleccionista de Ataduras

“Al ser una persona con tartamudez, y no haber atendido la condición a tiempo por ignorancia y falta de recursos, me resguardé en la música, fue una vía de escape para expresar lo que no podía con palabras”, agrega sobre sus motivaciones. Ojalá se genere una sociedad más empática, cómoda e inclusiva para quienes hemos sido excluides del mundo neurotípico, considerando también la inclusión de mujeres y disidencias. Al formar parte de estos grupos, me alienta la representatividad y las ganas de visibilizar mi trabajo”, resume.  

Hay distintas capas y profundidades en el sonido pop de La Coleccionista de Ataduras. “Lo describiría como las estaciones del año, que explora un sinfín de emociones y texturas, según lo que está relatando la canción. Tiene momentos acústicos, que crean atmósferas cálidas y de cercanía”, comenta la artista sobre lo que han sido sus entregas; la más reciente, el single “Antes de que”, es un buen ejemplo.

La compositora se abrió paso en una ciudad donde no hay centros culturales o espacios para exhibir, publicar o comunicar sus creaciones, así como se cuentan muy pocos eventos de carácter masivo que reúnan talentos locales. El incipiente sello Casa Robot, desde Santiago, viene alentando y acompañando a La Coleccionista en los últimos años de camino. 

La afinidad artística entre ambos proyectos -colaboración nacida tras una Feria Pulsar-, quizás también se entiende a través de la similitud en sus amplios gustos musicales. Me inspiran artistas que reflejan con normalidad sus emociones, y que con ello, las transforman en fuerza. Entre ellas, están Hayley Wiliams, Aurora, Taylor Swift y la cantante japonesa Yeye. En Latinoamérica, me gusta mucho la forma en cómo expresan su música Julieta Venegas y Zoe Gotusso, quienes con la suavidad de sus voces llegan fácilmente a enamorarte. Además, estoy escuchando más Indie Folk y Pop Rock, artistas que están influyendo hacia dónde dirigirme, como Regina Spector, Rex Orange County, Olivia Rodrigo y Mina Okabe.

– ¿Por qué decidiste nombrar tu proyecto “La Coleccionista de Ataduras”? 

Fue toda una búsqueda el encontrar un nombre, fue lo más difícil, en realidad. Quería darle sentido a lo que implica el ser humano y todo lo que somos, y en eso, un día me di cuenta que no todas las canciones que escribía eran experiencias propias, sino que también eran relatos, historias de personas con las cuáles había podido conectar a tal punto de experimentar y sentir lo que ellas mismas sentían, como una forma de desahogo, de liberar aquello.

El primer nombre o concepto que se me vino a la mente fue de “Coleccionista”, ya que simbólicamente hablando siempre ando guardando lo que me regalan, y para ser sincera, me emociono con facilidad. Entonces, de alguna manera busqué un nombre que representara esa sensibilidad y emotividad. 

Luego, surge “ataduras”, que vendría siendo el motivo real de porqué sentía lo que sentía, y de dónde venía tanto desahogo. Me di cuenta que no hay nadie en este mundo que viva sin ataduras; todo el tiempo estamos viviendo, lidiando bajo emociones, creencias y sistemas limitantes y al mismo tiempo, sin ellas, no podríamos comprender nuestras sombras o a los demás. Por lo tanto, “La Coleccionista de Ataduras” no sólo representa parte de quién soy, sino también lo que debemos lidiar diariamente. 

– La Coleccionista de Ataduras anuncia para este 2022 sorpresas, colaboraciones y presentaciones en vivo. 

¡Síguela en @lacoleccionistadeataduras y en @casarobot!

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