Humbug es el tercer álbum de los Arctic Monkeys, lanzado alrededor del mundo en agosto del año 2009, altamente influenciado por The Last Shadow Puppets, proyecto de Alex Turner junto a Miles Kane, dicho álbum marca un antes y un después en la mente creativa de la banda, así como la visión de los fanáticos y los críticos.

Luego del álbum debut «Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not» en 2006 y «Favourite Worst Nightmare» en 2007, la banda se encontraba por ese entonces en primera fila del ejército encargado de sostener post-punk revival, contando con un éxito considerable gracias a su popularidad por el naciente poder del internet y excelentes resultados en la crítica, además de ser aclamados por NME, revista que desde los años 90 era la encargada de informar sobre lo que ocurría en la escena, incluso en 2006 alcanzaron el récord en premios de The Strokes y Oasis en los NME Awards del 2006. Inmediatamente luego de lanzar dos álbumes icónicos, en el 2008 ya se encontraban trabajando en el tercero mientras estaban de gira.

El 20 de Febrero del mismo año, el dueto compuesto por Turner y Kane, lanzaron «The Age of the Understatement«. Con un sonido experimental, una influencia retro tomando muchos rasgos de las primeras etapas de David Bowie, incluso incluyeron una versión de «In the Heat of the Morning» en un EP con el mismo título, anterior al álbum.

Dentro de esta alianza Turner logró ampliar su repertorio en tanto a instrumentación y atmósfera, si bien en los álbumes anteriores lograba juntar esa energía de las guitarras y la rapidez de la batería, que en ese momento era familiar siendo la época del revival, se veía en otras bandas similares como Franz Ferdinand, Kaiser Chiefs, The Fratellis, The Libertines, pero ya en «Favourite Worst Nightmare» dieron  indicios de cambios, no mucho en los singles, ya que obviamente conocían a su público y lo que esperaban, así que «Brainstorm» y «Fluorescent Adolescent» parecían perfectas, pero la experimentación más garage rock en «If You Were There, Beware«, «Do Me Favour» y «Only Ones Who Know» por su parte, mostrándonos el lado más suave que se quedaría hasta la actualidad, estaba preparando el camino tanto a The Last Shadow Puppets, como la posterior evolución con el Humbug.

En ese contexto llegamos hasta el tercer albúm de estudio de la banda, producido por James Ford, quien había producido los dos álbumes anteriores al igual que el debut de TLSP, además de Josh Homme de Queens Of The Stone Age, influenciando también el producto final.

El cambio de los Arctic Monkeys fue evidente y a pesar de que recibió excelentes críticas, fue difícil para los fanáticos aceptalo, ¿Suena familiar esta historia actualmente?, No sería la última vez que se enfrentaría a algo así como banda, pero si algo tienen los británicos, es transformar esos cambios en clásicos y el ya conocido «que la gente hable, a nosotros nos da igual», lo cual requiere de mucha seguridad que no fue puesta en vano.

Así es como terminas tan seguro de lo que haces que eres capaz de abrir tu presentación en Leeds 2009 con «My Propeller«, tal como comienza el álbum, dando desde ya una atmósfera oscura, profunda, con una base de bajo marcada, la voz teatral de Alex junto a las voces de coro, todo muy vintage, y se puede sentir la tonalidad morada/burdeo de la misma portada del álbum, que para mí, personalmente, se divide en tres grupos:

«Potion Approaching», «Fire And Thud» Y «The Jeweller’s Hands» siguen la misma línea de «My Propeller», esta elegancia sutil, suave, antigua y casi sensual, mostrando el cambio inmediato, podemos escuchar instrumentos a los que no era común asociar el sonido de una banda como esta, estas canciones forman el esqueleto del álbum y mantienen todo junto.

Por otra parte están «Crying Lightning», «Dangerous Animals» y «Pretty Visitors», las cuales cuentan con el poder de las guitarras y las baterías rápidas que caracterizaban el sonido de la banda, si bien suenan elegantes, al mismo tiempo suenan sucias y con las letras tienen ese dinamismo rápido en los versos que te mantiene atento durante ellos, para luego explotar en el coro y así, terminar de sumergirte completamente. Estas canciones podría describirlas como las fuerza y el poder del álbum, lo curioso es que en cada uno de los tres grupos hay un single que demuestran esos tres lados del álbum.

Por último, no pueden faltar «Cornerstone», «Secret Door» y «Dance Little Liar», probablemente mi grupo favorito debido a las letras, sus simplezas y complejidades, el romanticismo y traición elegantes que pone un sello dentro de este álbum, similar a «505» en el álbum anterior pero con la diferencia de que se siente más maduro, «Dance Little Liar» se aleja un poco de las otras dos con su majestuoso solo largo entre el puente y el último coro, algo a lo que Alex y Jamie Cook no estaban acostumbrados, pero gracias a Homme se atrevieron, además, el demo de la ya mencionada canción fue la que hizo al guitarrista interesarse realmente en estar involucrado con el álbum.

Los intérpretes de «I Bet You Look Good on the Dancefloor» nos entregan así, un álbum fresco, post-punk, psicodélico, blues, garage, folk, incluso country. Un álbum que aprendió a convertirse en un clásico y un favorito para los fanáticos, un preámbulo para todo lo que se venía tanto en los siguientes álbumes de los Arctic, como en el de TLSP.

Abigail Reyes

Amante de la música, las bandas, sus historias y su impacto.

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