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Primer día de Lollapalooza Chile 2026: Nostalgia en el Parque O’Higgins y los dos mundos musicales

Lolla

Una jornada marcada por la energía y el contraste entre el metal, pop y el ecosistema independiente que se vive dentro de La Cúpula y el Movistar Arena. Volver a la casa histórica del festival trajo mejoras en la organización y la eliminación de los choques de sonido.

Por Catalina Banda.

El ambiente de nostalgia se sintió desde el primer minuto. Volver al Parque O’Higgins es regresar a la casa de Lollapalooza Chile, y era evidente que la gente quería estar ahí. Este año, el recinto se ve diferente y mejorado: las activaciones de las marcas son mucho más grandes y los escenarios principales aumentaron su tamaño. Lo más destacable de la organización es la nueva disposición del escenario alternativo, que solucionó definitivamente el problema de los choques de sonido entre los shows.

Movistar Arena: Un planeta con sus propias reglas

Los escenarios al aire libre se dividen entre las seguidores de Sabrina Carpenter y Deftones, pero hay otro ecosistema en el festival: el Movistar Arena. Entrar ahí es aislarse, porque las reglas son distintas. Es un espacio inmersivo donde se permite todo y el único objetivo es bailar. Las encargadas de esta jornada fueron SIX SEX, la argentina del ravetón, que hipnotiza con su sensualidad y su libertad para hablar del sexo y disfrute erótico, con canciones como 4 noviosS, tocamé donde colabora con Dillom y GIIRLSWORLD, cancion que tiene junto a horsegiirL. Y luego fue su turno, una DJ alemana que se presenta literalmente con la identidad visual de un caballo. Su propuesta completa es innovadora, desde lo visual a lo musical, donde logra conectar con el público de forma sensorial muy potente. Sobre el escenario se mueve lento como si todo fuera una fantasía, mientras lanza besos a su público y mezcla canciones icónicas como I Feel Love de Donna Summer o São Paulo de The Weeknd con Anitta. Vale totalmente la pena hacer la fila para vivir la experiencia en el Movistar Arena.

Por otro lado, el día comenzó con las mexicanas The Warning, quienes con su potente propuesta motivaron al público Lolla que comenzaba a llegar al parque. Le siguieron bandas como Bad Nevers, el chileno Gepe y los argentinos Airbag, quienes entre los escenarios Cenco Malls y Banco de Chile se repartían a los miles de errante que recorrían el parque mientras el sol no daba tregua.

Bad Nevers – Fotografía por Julio Bustos.

Un caso especial, pero esperado, sucedió cuando 31 Minutos subió al escenario de Kidzapalooza, el lugar pensando para los más pequeños, colapsó ante la impronta del programa infantil. El espacio, que cuenta con actividades para niños, se llenó de miles de personas, entre adultos, jóvenes y los mismos dueños del lugar; las infancias, todo para ver a uno de los mejores proyectos chilenos. Con un show basado en «Radio Guaripolo», la banda hizo cantar a todos.

En otro escenario, casi escondido pero acogedor; el Alternative Stage, se presentó Men I Trust, banda canadiense que agotó su sideshow del día jueves 12 de marzo y que reunió una gran convocatoria cuando la tarde comenzaba a descender. La banda dio show lleno de belleza sonora y vocal cargado a sus álbumnes Equus Asinus y Equus Caballus, pero que también tuvo canciones clásicas como Show Me y Sugar.

Men I Trust – Crédito Lotus.

Raíces afro y la energía colectiva de Deftones

Saliendo del Movitar hacia el escenario Cenco Malls, el tono cambió con Doechii. Su concierto estuvo profundamente conectado con la cultura afro y sus raíces. Se presentó con un equipo de bailarinas que mantuvieron el ritmo sin descanso durante todo el show. La estética visual destacó por el uso de telas, bordados y tonos café, mientras ella mostraba su cuerpo tal cual es y cantaba increíble. Un gran acierto de su presentación fue el juego de cámaras, que mejoró la experiencia visual para los que estábamos más atrás, acompañado de un sonido impecable. Lo único negativo fue que terminó diez minutos antes de lo agendado.

De ahí, correr a ver a Deftones era obligación. Fue el momento del día donde se sintió rabia y nostalgia colectiva. Un concierto intenso, con botellas volando y un público que movió la cabeza sin parar, asegurando cuellos tiesos para hoy. El show recorrió 30 año de carrera desde discos como White Pony hasta su último lanzamiento Private Music,lo que dio un gusto a sus seguidores, quienes entre mosh e incluso una bengala, disfrutaron de principio a fin. Los originarios de Sacramento dejaron claro por qué son una banda tan importante en su escena; simplemente no decepcionan, la energía de Chino Moreno se contagia, pero así mismo, el sonido de la banda no se queda atrás, potencia y caos en un show de primer nivel para los amantes del metal de lo años 2000.

Al terminar Deftones, otro momento de intensidad se vivió en el Alternative Stage; la presentación de Tom Morello. El icónico guitarrista dio un show cargado de mensaje político y un recorrido por las bandas que lo acogieron durante su carrera: Rage Against the Machine y Audioslave, pero también por sus canciones solistas. El músico dedicó el show al músico chileno Víctor Jara y también recordó a su fallecido compañero de banda Chris Cornell, en un momento emotivo y lleno de nostalgia. Tom Morello llena cada espacio, su forma de tocar la guitarra, su carisma y su potente discurso no dejan a nadie indiferente.

Tom Morello – Fotografías por Julio Bustos.

Sabrina Carpenter y Young Cister despiden el primer día de Lollapalooza

El contraste más grande del día ocurrió cuando el público se trasladó para el show de Sabrina Carpenter, la artista que congregó a la mayor cantidad de gente en esta jornada. Demostró ser una estrella pop completa: canta, baila y tiene visuales muy trabajadas. Presentó una infraestructura enorme, con escaleras y una temática de los años 60´s, que se reflejó en las pantallas y en la ropa de sus bailarines. Su poder de convocatoria fue tal, que sus canciones eran coreadas desde por niñas pequeñas hasta por adultos que venían recién saliendo del show de Deftones.

Buscó ser cercana e interactuar con el público pese a la barrera del idioma, gritó «Chi, chi, chi, le, le, le» en tres ocasiones y, durante la esperada pose de su canción «Juno», optó por hacer flamear una bandera chilena. Cerró su presentación a lo grande con fuegos artificiales.

Finalmente, el encargado de cerrar la noche fue Young Cister, marcando un hito: es la primera vez que un artista chileno de su género clausura este tipo de festivales. Demostró que está a la altura de los espectáculos internacionales, presentando una gran infraestructura de gasolinera, con minimarket incluido, que va del concepto de su último álbum, además del uso de un dinámico juego de cámaras. Además, invitó a colegas al escenario, destacando la aparición de Akriila, lo que le dio aún más fuerza a su presentación.

Terminar el viernes deja el cuerpo cansado, pero hacer este recorrido y ver toda esta mezcla de mundos bien organizados nos dejó con la adrenalina arriba. Con todo las expectativas lista para darlo todo en los dos días que nos quedan de festival.

Categories: Música
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