Revive el indie/pop en el parque del Festival Campo Abierto

Una fiesta al junto al río que reunió al pop e inaugura la temporada estival

Reseña por Ren Ag – Fotografías por Julio Bustos

En un día primaveral queriendo ser veraniego, el Festival Campo Abierto se realizó en el (único) parque fluvial de nuestro país: Padre Renato Poblete. Entre medio de canchas de futbolito y juegos infantiles, se levantaba un escenario adornado de colores para celebrar el pop.

El día comenzó con la banda Barco Volador, que nos hizo entrar en laberintos desconocidos. El público presente, en su mayoría niños, disfrutaron de la psicodelia del grupo y participaban de los juegos fuera del escenario.  El sol ya comenzaba a quemar pero los espectadores ni se inmutaban, seguían bailando al son de baterías eléctricas. Con sus personajes excéntricos y más un pirata de buen corazón, terminaron haciendo bailar a todos por igual.

Con el viento subió Prehistóricos, mientras cada vez más se iban sumando personas al festival. Algunas miraban desde la pendiente y otras se acercaban al escenario, pero muchos disfrutaban y coreaban las canciones. Esta vez solo Tomás cantó y guió al público entre laberintos de confusión después de un desamor. La tristeza se instaló, pero solo duro un momento. La brisa se sentía aunque el sol estuviera arriba.

Aunque comenzó con una partida en falso, Francisco Victoria supo conquistar a sus fans. En cada beat trataba de seducir de alguna u otra manera al público, y con algunos lo consiguió. Con sus canciones de despedida sigue buscando su sonido, o sus amores, pero de todas maneras encendió el ambiente que comenzaba a nublarse. En la pausa después de su presentación, muchos aprovecharon a probar los distintos menús que habían o simplemente un café. Bajo mesitas o bajo un árbol se podía disfrutar del día mientras la música no paraba de sonar.

Ya se sentía la expectación por los invitados internacionales, Of Montreal. Los más fanáticos estaban ad portas reservando un lugar privilegiado para ver a la banda indie pop cara a cara. Poco les importó esperar más de lo previsto, el festival ya estaba en su punto culmine.  Al momento de salir la euforia explotó y todos alucinaban con el vocalista que incluso regaló su ropa al público. Fue como una chaya de energía para el festival, el público lo esperaba con ansías.

Para terminar la fiesta, salió Mariana Montenegro con sus beats electrónicos y sus coreografías. Esta era la primera vez que la ex cantante de Dënver tocaba en vivo sus canciones de forma instrumental. El público que no se esfumo por la caída del sol, disfrutaba su performance casi con devoción.  Sus temas mitad bailables y mitad lentos combinaban a la perfección con el juego de luces e imágenes que estaban en el escenario.

            El festival fue un mix de sonidos indie pop. Algunos empezando el camino hacia sonidos más propios, otros disfrutando de la cima y otros simplemente dejándose llevar. Un buen escenario bajo el sol de octubre que congregó distintos nombres de la escena local e internacional. Nunca está de más reunirse con los amigos para ver y escuchar pop al vivo, dentro de un parque único a lado del río Mapocho.

Francisco Millán G

http://disonantes.cl

Amante de la música y Los Simpsons.

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