El invierno desaparece tras los rayos de sol y nubes que parecen delgadas, llega la primavera que trae consigo el “amor”, “felicidad”, odio del termino de la estación favorita para muchos, pero principalmente trae música que nos puede hacer disfrutar de aquellas brisas de una forma diferente, ver el cielo más azul, la hora dorada con los ojos cerrados, uniendo todos los componentes para perderse. Para empezar el recorrido por aquellas canciones, empezaremos con una banda que lanzó su primer disco a puertas de la primavera del hemisferio norte: Daughter.
Esta estación como tal, trae consigo lo que aún es la melancolía del invierno, y para algunos es extraño saltar de un sentimiento tan lúgubre a uno de felicidad, todo tiene su tiempo y su transición, Daughter, lo acompaña un disco perfecto para eso. Su disco debut, If You Leave, del año 2013.
Uno de los discos revelación en la escena alternativa de la presente década. Emotivo, cargado de poesía, de un proyectar sentimientos en el instante, Igor Haefeli, guitarrista de la banda dijo que el disco se construyó en el mismo instante que se grabó y sin previo ensayo. Un detalle que hace este disco especial, cargado de la voz femenina de Elena Tonra, y un instrumental tan fino como el sentimiento.
En su inicio sería el debut como solista de Elena Tonra, pero tomó otro rumbo cuando Igor Haefeli y Remi Aguilella se le unieron. Los ingleses marcaban con este disco un gran inicio con un su Indie Folk, cargado de poesía, más que misticidad, de sentimiento más que de fantasía. Canciones como Winter y Smother, que dan una sensación de perdición, que empieza la historia. Tras ello, su mayor éxito Youth, como una declaración de guerra a cualquier emoción, a cualquier sensación de nostalgia, teniendo la mente fuera de todas aquellas ideas, pero el cuerpo aún dentro. Una canción, que se puede definir como la batalla por superarlo –Así como nosotros intentamos superar el invierno. Oh, ¿Por qué te fuiste? –
El disco, trae consigo poesía en su estado bruto, sin pulir, nace y se expresa de forma natural. Eso hace esta creación, algo lindo de escuchar al inicio de la primavera, es la nostalgia del invierno, de los momentos, porque de la misma forma existen inviernos mentales que por fin acaban, y esta estación, junto a esta obra musical, traen consigo la última pieza para el olvido, el último suspiro antes de volver a sentir y sonreír con las brisas. Palabras llenas de sentimiento, es lo que es este álbum. La banda, tiene un sonido peculiar, y es que en palabras de su vocalista todos son diferentes, originales y logran una química perfecta para hacer arte.
El LP te lleva a un parque de cerezos con otros éxitos como Still, composiciones que hacen tomar tu bicicleta o te hacen querer correr, como lo es Human, otras como Smoke que se sienten como la meditación de la experiencia fumando un cigarro antes de sonreír, y un final que te hace ir más lento con Amsterdam y una última canción que te hace suspirar por íntima vez. Shallows. El punto final, viendo el cielo, viendo el pasado y esperando algo nuevo, algo viejo, lo que sea, pero con las ganas de sentir tras la inhibición de la melancolía.
Un disco que te puede acompañar a vivir tu vida, junto a esta nueva estación del año. 10 melodías con una batería que acaricia lo minimalista, una guitarra dulce, una voz delicada, una mezcla perfecta para reconciliarte con la nostalgia y hacer la transición del cielo gris al azulado.