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Diles Que No Me Maten antes de Chile: “Nos emociona conocer cómo funciona la música independiente allá”

DILES QUE NO ME MATEN

La banda mexicana llegará por primera vez a Chile el próximo 15 de agosto para presentarse en el Centro Cultural Rojas Magallanes como parte de su «Tour Terrestre», gira con la que el grupo ha comenzado a expandir su propuesta fuera de su país natal en uno de los momentos más relevantes de su carrera.

Diles Que No Me Maten es de esas bandas que hay que escuchar dos veces; es uno de esos proyectos donde cada canción parece esconder un concepto, una necesidad de expresión y una nueva fórmula por explorar el arte y la ideas. El grupo mexicano parece avanzar desde un lugar mucho más intuitivo que el común de las bandas: el caos, la incertidumbre, la amistad y la necesidad constante de descubrir nuevas formas de hacer música.

Tras publicar «Escrito en Agua«, su nuevo álbum de estudio, el quinteto prepara su primera visita a Chile como parte del Tour Terrestre, gira que los traerá el próximo sábado 15 de agosto al Centro Cultural Rojas Magallanes junto a teodioteodio.

En una caótica conversación vía Zoom con Disonantes.cl, Gerardo Ponce y Andrés Lupone hablaron sobre la relación entre México y Chile, la idea de lo efímero detrás de su nuevo disco, la importancia de la honestidad artística y el momento creativo que atraviesa actualmente la banda.

La primera visita de Diles Que No Me Maten al sur del continente americano no solo representa una nueva parada dentro de su gira, sino también la posibilidad de conocer de cerca una escena musical que durante sus cortos años de existencia observaron desde la distancia. “Nos parece muy interesante ir a Chile y ver cómo funciona la música independiente allá,”, comentan sobre su llegada a nuestro país. “Cada país tiene una dinámica distinta. Nos emociona muchísimo conocer la de Chile”.

Diles Que No Me Maten.

Más allá de la distancia geográfica, tanto Gerardo como Andrés reconocen sentir una conexión cultural cercana entre México y Chile. “Aunque sea lejano en distancia, siento que la relación entre chilenos y mexicanos es fundamental”, explican. “Siempre sentimos mucha química”.

La banda también reconoce que históricamente no ha existido un flujo tan constante de grupos mexicanos girando regularmente por Chile, algo que vuelve todavía más especial este debut. “Siempre quisimos ir al sur”, afirman, recordando además que durante mucho tiempo las dificultades logísticas y económicas hicieron complejo concretar una gira de este tipo desde la independencia.

Parte importante de ese interés por nuestro país también pasa por la curiosidad que sienten hacia la música local y las escenas independientes latinoamericanas. Además de compartir escenario con teodioteodio, durante la conversación mencionaron proyectos nacionales como Asia Menor, Hesse Kassel y Candelabro entre algunas de las bandas chilenas que han escuchado recientemente.

Su pronto arribo a Chile ocurre además en medio de uno de los momentos creativos más importantes de la banda. Escrito en Agua, su nuevo álbum de estudio, aparece como una especie de transformación artística tanto desde lo conceptual como desde lo musical. El título del disco fue precisamente uno de los primeros temas profundos que surgieron durante la conversación.

“El nombre fue tomando sentido con lo efímero y el tema de la muerte”, explican. “Todo lo que hacemos se acaba por terminarse, pero no en un mal sentido. Nada es permanente”.

La frase resume bastante bien el espíritu emocional del álbum. Más que construir un disco oscuro o pesimista, Diles Que No Me Maten parece trabajar desde la aceptación de que todo cambia constantemente: las relaciones, las personas, las ideas y también la música misma. Según cuentan, el nombre nació después de descartar varias opciones que sentían demasiado abstractas, hasta llegar finalmente a una frase que conectó directamente con el universo conceptual de las canciones.

Incluso la inspiración detrás del título proviene de una inscripción encontrada en una tumba: “Aquí yace el nombre de un hombre cuyo nombre fue escrito en agua”, una imagen que terminó resonando profundamente con el proceso creativo del disco y con la sensación de fugacidad presente en muchas de sus letras.

El nuevo álbum también representa cambios importantes en la manera en que la banda comenzó a construir sus canciones. Al ser consultados por las diferencias con trabajos anteriores como Obrigadi, Gerardo y Andrés explican que esta vez existió una búsqueda mucho más consciente desde la composición y los arreglos.

“Antes hacíamos las cosas desde un lugar muy emocional y visceral”, comentan. “Ahora seguimos teniendo eso, pero también agregamos una parte más cerebral”.

Diles Que No Me Maten.

Dentro de esa exploración, la banda comenzó a trabajar con mayor atención conceptos como la polifonía y la construcción colectiva de armonías. “Estamos intentando pensar la banda como un coro”, señalan, explicando cómo cada instrumento empezó a ocupar un lugar mucho más específico dentro de las nuevas composiciones.

Esa búsqueda también los llevó a experimentar con ideas matemáticas y estructuras menos convencionales dentro de algunas canciones. “Perquisidor” , Una de las canciones de Escrito en Agua, nació desde intentos por trasladar secuencias inspiradas en Fibonacci hacia progresiones musicales y estructuras armónicas.

Sin embargo, pese a toda esa exploración técnica, Diles Que No Me Maten insiste constantemente en que el centro de su música sigue siendo la honestidad. Cuando la conversación giró hacia el crecimiento que han tenido fuera del underground mexicano, ambos evitaron hablar de fórmulas o estrategias demasiado calculadas.

“No hay un plan de cómo nos vestimos, no hay un plan de personalidad en redes y tampoco hay un plan de cómo va a sonar la música”, dicen. “Todo lo hacemos con extrema honestidad”.

Para ellos, precisamente esa transparencia es lo que ha permitido que la gente conecte con el proyecto más allá de etiquetas o escenas específicas. Incluso ahora, mientras comienzan a tocar en otros países y expandir su música fuera de México, la banda sigue definiéndose desde la independencia.

“Seguimos siendo una banda independiente, aunque ahora toquemos en otros países”, reflexionan. “Por eso también es confuso preguntarse qué significa realmente ser una banda internacional”.

La identidad mexicana del proyecto también apareció varias veces durante la conversación. Aunque aseguran que nunca han intentado construir deliberadamente una “mexicanidad” dentro de sus canciones, reconocen que el contexto donde crecieron inevitablemente termina filtrándose en la música.

“La música siempre termina reflejando quién eres y dónde creciste”, comentan. “Una banda que creció en Santiago inevitablemente tendrá cosas de Santiago”.

Esa misma cercanía y sentido colectivo también atraviesa el funcionamiento interno del grupo. Durante la conversación , Andrés recordó una frase que resume bastante bien la dinámica emocional de la banda: “Si uno se cae, todos nos caemos”.

“Somos una familia”, explican. “Los mejores conciertos son cuando todos estamos bien entre nosotros. Si alguien se siente mal, se siente en el concierto”.

Diles Que No Me Maten.

La literatura continúa siendo otro de los pilares fundamentales dentro de la identidad artística del proyecto. Desde el propio nombre de la banda, el cual está tomado directamente de un cuento de Juan Rulfo, hasta las imágenes y conceptos presentes en sus letras, el grupo mantiene una conexión constante con el mundo literario.

“La literatura nunca dejó de existir dentro de la banda”, aseguran. “No es que una exploración termine, sino que se van agregando otras”.

Y quizás esa idea resume bastante bien el momento actual de Diles Que No Me Maten: una banda en permanente transformación, abierta a cambiar, experimentar y descubrir nuevas maneras de construir música sin quedarse atrapada en una sola identidad.

Cuando la conversación finalmente llegó al futuro, las respuestas volvieron a girar en torno a la incertidumbre y al juego creativo. “Podríamos terminar haciendo un disco de salsa o boleros”, comentan entre risas. “No queremos quedarnos atrapados haciendo siempre lo mismo”.

Ahora, mientras preparan su debut en Chile y el lanzamiento de Escrito en Agua, la banda parece avanzar justamente desde ese lugar: la curiosidad constante, la exploración y la posibilidad de seguir mutando sin certezas demasiado rígidas.

“El futuro no está escrito en piedra”, concluyen. “Está escrito en agua”.

Escucha Escrito en Agua de Diles Que no Me Maten:

Las entradas para el concierto de Diles Que No Me Maten junto a teodioteodio en el próximo 15 de agosto en el Centro Cultural Rojas Magallanes se encuentran disponibles vía Portaldisc.

Categories: Entrevistas
Francisco Millán G: Amante de la música y Los Simpsons.
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