Fransia vuelve a Chile después de recorrer el mundo con Vida Real (2023), un disco que sigue latiendo fuerte en su camino. En este trabajo, cada canción tiene vida propia, pero todas están unidas por una misma esencia: la lucha por habitar la vida real. Sin perder la nostalgia bailable y el pop de sus discos anteriores. Un álbum donde la artista se muestra más transparente que nunca, con letras que reflejan una transformación personal profunda.
«Este disco es para los humanos. Cada canción habla por sí sola y no quiero adornarlas demasiado con palabras, porque nacieron en un momento muy difícil de mi vida. Con ellas quise romper con lo que venía haciendo y desafiarme a mí misma. Si bien hay un código en Vida Real, como la esfera dorada, esta vez la experiencia es más 3D: pasé de hablar de un mundo abstracto a decir cosas humanas y directas. Creo que, por primera vez, tuve el coraje de estar en la vida real”, cuenta Fransia.
Ahora, en el marco de su gira por Chile, donde dará un show gratuito en Santiago, nos habla de su conexión con la escena chilena, sus influencias musicales y lo que podemos esperar de sus próximos conciertos en el país.
El año pasado giraste como nunca ¿Cómo fue esa aventura?
Fue una experiencia increíble. Partimos en Chile con la promo de “Vida Real”, después seguimos por Perú y Europa, con fechas en París y Londres, y cerramos en Buenos Aires. Fue muy loco ver cómo la música me llevó a lugares que jamás imaginé. Cada ciudad tuvo su propia energía y su propio público, pero en todas sentí una conexión muy especial.
Dices que te gusta la escena chilena ¿Qué tiene que Argentina no?
Creo que Chile tiene una movida synth-pop y electro pop súper instalada, con una identidad muy clara. En Argentina hay bandas increíbles, pero no sé si ese sonido está tan consolidado como en Chile. Me encantó compartir con artistas como Marineros, Pasaje y Javiera Mena. También tuve el placer de cantar con Francisco Victoria en Niceto y entrevistar a Alex Anwandter para POUSTA, lo que fue un lujo total.
¿Hay alguna banda chilena que haya volado la cabeza?
Javiera Electra. Es una mostra total. Nos conocimos y me pareció una artista con una visión muy única. Su música, su estética, todo lo que hace tiene mucha personalidad. Hay una energía en su propuesta que me atrapó al instante.
Dijiste que sigues mucho tu intuición ¿Qué te trajo de vuelta a Chile?
No planeo tanto las cosas, me dejo llevar por lo que siento. Si algo me vibra bien, voy. Chile es un país que me gusta mucho, no solo por la música, sino por la gente, la cultura, la energía que se siente. Quiero seguir compartiendo mi música con más personas y conectar desde ahí. Para mí, ese es el propósito de todo esto: llevar la música a nuevos lugares y vivir la experiencia de compartirla en vivo.
Tu música tiene harto synth-pop, pero no te gusta etiquetarte. ¿Cómo describirías tu sonido sin usar géneros?
Es como una película con muchas escenas distintas. Trabajo con sintetizadores, pero también con texturas que vienen del pop, del rock, de lo experimental. Me inspiran artistas como Roxy Music, Kate Bush, E.L.O., Fleetwood Mac… Cada canción tiene su propio universo y eso es lo que más me gusta, que no hay una fórmula fija, sino una búsqueda constante.
¿Sientes que “Vida Real” es un cierre o un punto de partida?
Definitivamente un punto de partida. No me gusta cerrar puertas, porque siento que la música siempre está evolucionando conmigo. Vida Real fue un paso importante, pero lo que viene ahora será una transformación aún más grande. De Mundo Virtual a Vida Real ya hubo un cambio fuerte, y lo que sigue va a ir aún más allá. Es como una metamorfosis constante, donde cada etapa me permite descubrir nuevas facetas de mi música y de mí misma.
Si tu proceso creativo fuera una imagen, ¿cuál sería?
Una radio buscando sintonía. Escucho de todo: reggae, post-punk, pop, canciones de cuna, música electrónica, folk… Para mí, hacer música es como ir moviendo el dial hasta encontrar la frecuencia perfecta. Nunca sé exactamente qué va a salir, pero confío en que la inspiración llega cuando menos la espero.
¿Cómo vienen los shows en Chile?
Estoy en un momento muy especial. Antes era súper perfeccionista y me exigía mucho en cada presentación. Ahora estoy más en una fase “punk”, no en sonido, sino en actitud. Quiero vivir la experiencia de una manera más libre, sin sobrepensar todo. Cuando uno se permite ser auténtico en el escenario, la conexión con el público es mucho más real.
¿Algún ritual antes de salir al escenario?
Más que una cábala, tengo la creencia de que cuando uno se muestra tal cual es, la energía fluye sola. Trato de respirar profundo, centrarme en lo que quiero transmitir y disfrutar el momento.
¿Qué esperas de estos conciertos?
Espero que sean noches mágicas. Me emociona conocer nuevas ciudades como Chillán y Viña, vivir la experiencia con mi banda y compartir con el público chileno. Más allá del resultado, ya el hecho de viajar y llevar mi música a otros lugares es algo que valoro muchísimo. ¡Nos vemos en los shows!