Fauna Primavera, en su edición 2025, se realizará los próximos 7 y 8 de noviembre en el Parque Ciudad Empresarial de Huechuraba, reuniendo a grandes nombres de la escena alternativa internacional y local.
Uno de los festivales alternativos más queridos de Chile se prepara para una nueva edición. Fauna Primavera 2025 reunirá a grandes nombres de la música internacional como Weezer, Massive Attack, Aurora y Bloc Party. Además, entre el cartel destaca una joya imposible de pasar por alto: The Whitest Boy Alive, el proyecto liderado por Erlend Øye, que regresa a nuestro país con su inconfundible mezcla de indie, funk y minimalismo. Una sencillez sonora que ha cautivado a miles de seguidores en Sudamérica y México.
La banda está encabezada por Erlend Øye, músico noruego con una estrecha relación con Chile. Desde comienzos de la década de 2010, el artista ha visitado regularmente nuestro país con sus distintos proyectos: Kings of Convenience, la mencionada The Whitest Boy Alive y su carrera solista, con la que incluso ha colaborado con artistas chilenos, como Diego Lorenzini en la canción “Me voy a Valparaíso”. El artista no solo se ha presentado en Santiago, sino que también ha recorrido ciudades como Valparaíso y Frutillar, por lo que no resulta extraño que Chile se haya convertido en un punto de encuentro para sus diversas facetas musicales.
The Whitest Boy Alive nació en Berlín, de la mano de Erlend Øye, el bajista Marcin Öz, el baterista Sebastian Maschat y Daniel Nentwig en piano y sintetizadores. El grupo comenzó originalmente como un proyecto de música electrónica, pero pronto evolucionó hacia un sonido indie rock, manteniendo su pulso bailable y fusionándose con tintes de funk y dream pop. El resultado de esta mezcla dio vida a dos discos de estudio: Dreams (2006) y Rules (2009).
Cuando menos es más
En 2006, la banda lanzó su álbum debut Dreams, un disco de diez canciones que deja clara su propuesta: ritmos sencillos, melodías pegajosas, voz predominante y baile. Temas como “Burning”, “Fireworks” e “Inflation” se convirtieron rápidamente en piezas de culto dentro del circuito indie y underground.
La fórmula de guitarra, bajo, batería y sintetizador, sumada a la característica voz de Øye, da forma a canciones simples pero envolventes, que llenan el espacio a fuerza de ritmo y precisión. The Whitest Boy Alive no necesita más: su música demuestra que también se puede bailar con lo mínimo, como alguna vez lo hicieron Joy Division —y más tarde New Order— al compás de una batería, un bajo y una idea clara.
En 2009 llegó su segundo álbum de estudio, Rules, un disco de once canciones que refleja una clara madurez y una ejecución más pulida. La obra sigue la línea de Dreams, pero se aventura con mayor decisión en los ritmos bailables y en el juego entre guitarra y sintetizador. Canciones como “Keep a Secret”, “Intentions” y “1517” dejan clara la propuesta. Dreams y Rules podrían entrelazarse y convivir como un solo gran disco: dos planetas de un mismo universo, donde radica la delicadeza y coherencia que Øye y los suyos lograron imprimir en este proyecto. The Whitest Boy Alive encanta a quien la descubre; es una joya pulida, escondida en el fondo del cajón, esperando ser redescubierta.
La banda se separó en 2014, dejando la producción de nuevos discos en una pausa indefinida. No fue hasta 2019 que volvieron a los escenarios, y uno de esos regresos fue en Fauna Primavera, donde se presentaron en pleno contexto de las primeras secuelas del estallido social en Chile. Esta vez, regresan al mismo festival, posicionándose como uno de los proyectos más interesantes del cartel 2025.
Los europeos se presentarán el sábado 8 de noviembre en el Parque Ciudad Empresarial, compartiendo escenario con nombres como Massive Attack, Bloc Party, Candeladro, Aurora, Tash Sultana y Niebla Niebla.
Los pases generales y diarios se encuentran disponibles a través del sistema Fever.
