Durante el pasado sábado 8 de noviembre, el Parque Ciudad Empresarial de Huechuraba vivió la segunda y última jornada de Fauna Primavera 2025. El evento reunió una amplia parrilla de proyectos nacionales e internacionales, entre los que destacaron Bloc Party, The Whitest Boy Alive, Otoboke Beaver, Massive Attack, entre muchos otros. Una jornada que congregó a miles de fanáticos de la música alternativa y dejó momentos históricos y emocionantes.
Con la apertura de puertas a las 12:00 horas, el recinto emplazado en Ciudad Empresarial comenzó a recibir a los primeros asistentes, quienes ingresaron al festival que ya había vivido una exitosa primera jornada. Esta vez, el público llegaba en mayor número y con expectativas a tope.
La primera banda en abrir los fuegos fue Niebla Niebla, el proyecto paralelo de rock pop de Trinidad Riveros, más conocida como Princesa Alba. Con un set acotado, repasó su primer EP y contó con la participación especial de Mariana Montenegro para versionar “Los adolescentes” de Dënver. El show de Niebla Niebla fue una carta de presentación ante el público alternativo de Fauna: el primer paso de un camino que promete un disco de larga duración y un concierto en Lollapalooza Chile 2026.
Con el calor desafiante, pero una brisa agradable amenizando la tarde, fue el turno de una de las bandas revelación de la escena independiente chilena: Candeladro. El grupo de indie rock se subió al escenario BCI para ofrecer un show cargado de energía que motivó incluso varios mosh pits entre un público acotado, pero fervoroso. La banda agradeció el apoyo de sus seguidores, los mismos que llenan sus tocatas en el circuito local.
A las 14:30 fue el turno de Bratty, la artista mexicana que se ha convertido en fenómeno viral en redes sociales. Aunque para muchos era uno de los nombres menos conocidos del cartel, contó con una cantidad importante de fanáticos dispuestos a corear canciones como “Hey,” “No estás” y “La última vez”. Con su mezcla de balada, indie rock y pop, la joven mexicana cautivó al público que comenzaba a repletar el recinto.
Pasadas las 15:00 horas, llegó el turno de las japonesas Otoboke Beaver, banda de punk rock y garage formada en Kioto e integrada por cuatro mujeres: Accorinrin, Yoyoyoshie, Hirochan y Kahokiss. Su set fue una descarga de potencia, velocidad y sarcasmo. Su apariencia inocente fue solo una fachada ante una presentación frenética y explosiva. Con un inglés básico y escaso español, las artistas interactuaron constantemente con el público, que respondió con mosh, gritos y aplausos. Con temas como “Don’t Light My Fire”, “Love Is Short”, “PARDON?” y “First-Class Side-Guy”, hicieron vibrar al público de Fauna. Incluso celebraron el cumpleaños de su bajista Hirochan antes de despedirse bajo una lluvia de aplausos, anticipando su side show de domingo en Blondie.
Con el sol golpeando fuerte y miles de personas recorriendo los stands, el beer garden y los distintos espacios del festival, llegó el turno de una de las artistas pop más celebradas del país: Javiera Mena. Fue la última confirmada en el cartel, reemplazando al australiano RY X, quien canceló su participación pocos días antes del evento. Su show fue una apuesta segura. Con una trayectoria consolidada en Chile y el extranjero, Javiera se adueñó del escenario con clásicos como “Cámara lenta”, “Espejo” y “Otra era”. Entre sintetizadores, piano eléctrico y visuales envolventes, ofreció un espectáculo de alto nivel, cargado de electropop y energía.
Ya con la tarde comenzando su lento descenso, fue el turno de The Whitest Boy Alive, uno de los proyectos más reconocidos del músico noruego —y frecuente visitante de Chile— Erlend Øye. La banda, con residencia en Berlín y dos álbumes de estudio, se presentó ante un escenario BCI repleto y expectante por su sonido minimalista y elegante. Comenzaron con “Keep a Secret”, seguida por “Golden Cage”, “Fireworks” e “Intentions”. A pesar de algunos problemas técnicos que Erlend abordó con humor, el grupo agradeció al público y recordó sus visitas anteriores. “Este es mi último concierto antes de cumplir 50 años”, confesó el noruego, provocando ovaciones. El set culminó con “Burning”, “1517” e “Island”, en un show enérgico y entrañable.
Casi de inmediato, subió al escenario Levis la multiinstrumentista australiana Tash Sultana, quien ofreció un espectáculo cargado de virtuosismo, reggae, blues, ska y pop. Vestida con una camiseta de la selección chilena, cautivó con canciones como “Kiss the Sky” y “Hazard to Myself”, además de un cover de “I Shot the Sheriff” de Bob Marley. Su conexión con el público fue profunda y emotiva, despidiéndose entre gritos y aplausos.
Con el atardecer en pleno, la brisa fresca recorriendo el parque y el escenario BCI listo, fue el turno de la noruega Aurora. Vestida con un traje celeste y su característica cabellera rubia, abrió con “Churchyard”, dando inicio a un ritual emocional y místico. Carismática y encantadora, interactuó constantemente con el público. Interpretó temas como “A Soul With No King”, “The Forbidden Fruits of Eden”, “Exist for Love” y el éxito viral “Runaway”. También habló sobre el amor, el alma y la lucha de la comunidad LGTBQ+, dedicando palabras a sus fans “gays y trans”. En un momento simbólico, recibió una camiseta del equipo de fútbol palestino, la cual mostró con orgullo. Cerró con “Cure for Me” y “Giving In to the Love”, consolidándose como uno de los shows más destacados de Fauna Primavera 2025.
Con la noche ya instalada en Huechuraba, llegó el turno de Bloc Party, una de las bandas más esperadas del día. Los británicos liderados por Kele Okereke celebraron los más de 20 años de su icónico álbum Silent Alarm (2005), transportando al público a los años 2000. El setlist incluyó clásicos como “So Here We Are”, “She’s Hearing Voices”, “Mercury” y, por supuesto, “Banquet”, que desató el baile y la nostalgia. También sonaron “Like Eating Glass”, “Helicopter” y “Ratchet”, en un show intenso, pulcro y emotivo.
Con la noche ya encima de la ciudad, llegó el momento más esperado de la jornada y, probablemente, de esta versión del festival. Casi a las 10 de la noche, las pantallas se encendieron en el escenario BCI y un Fauna repleto comenzó a gritar con expectación ante el dúo británico. Mensajes crípticos empezaron a aparecer en pantalla, muchos de ellos relacionados con las redes sociales y las publicaciones banales. De manera silenciosa y sin decir palabra alguna, Robert Del Naja y Grant Marshall subieron al escenario para dar comienzo a un show lleno de momentos intensos, históricos y, sobre todo, de discurso político.
El set inició con “In My Mind” de Gigi D’Agostino, para continuar con “Risingson” y “Girl I Love You”, junto a Horace Andy, quien no fue el único invitado de la noche. La siguiente canción fue “Black Milk”, junto a Elizabeth Fraser, voz icónica de Cocteau Twins. En las pantallas se proyectaron mensajes enfocados en la vorágine y destrucción del mundo producto de los conflictos políticos, pero también en la sumisión a las redes sociales y el avance tecnológico destructivo.
Con múltiples estímulos —tanto en la música como en el mensaje—, el show continuó con canciones como “Future Proof”, “Inertia Creeps” y algunos covers como “Song to the Siren” de Tim Buckley, interpretado por Elizabeth Fraser, o “Safe from Harm”. El concierto, que en gran parte tuvo un fuerte mensaje en español, incluyó varios intentos de los británicos por comunicarse en este idioma, demostrando respeto y conexión con sus seguidores y con el país que visitan. Uno de los puntos más potentes fue su férreo apoyo a la causa palestina, expresado mediante palabras e imágenes que mostraban las cifras que el gobierno de Estados Unidos ha entregado a Israel durante casi cincuenta años de masacre y genocidio.
El concierto culminó con dos de las más esperadas de la noche: “Group Four” y “Teardrop”, ambas interpretadas por Elizabeth Fraser. Un cierre apoteósico para un show intenso, lleno de mensajes políticos y coherencia artística; una presentación de la música que marcó a una generación y se convirtió en referente para cientos de músicos. Fue una visita largamente esperada, que dejó a miles de fanáticos con la cabeza en el cielo tras presenciar el poderoso espectáculo del dúo británico.
Fauna Primavera 2025 culminó dando una lección de música alternativa que transita entre el pop, el rock, el indie y lo experimental, junto al discurso consciente y político que el arte y la música siempre han llevado bajo el brazo. Fueron dos días intensos y llenos de emociones que, pese a algunos problemas —como las extensas filas—, lograron salir adelante y dejan al festival preparado para una versión 2026 que buscará superarse a sí misma.
