«Piss In The Wind»: recorrido íntimo y caótico por la mente de Joji

Joji

El aclamado cantante y productor regresa al mundo discográfico luego de más de tres años. Lo hace con un disco de 21 canciones, pero solo 45 minutos de duración, rompiendo así el molde habitual de los LP, con canciones de corta duración y una estructura que parece contar una historia que va mutando con el tiempo.

«Piss In The Wind», o en español “mear en el viento”, es una forma irónica de decir que se está perdiendo el tiempo o realizando una acción que al final trae consecuencias. Ese es el concepto y nombre que George Kusunoki Miller, más conocido como Joji, eligió para su regreso discográfico, el cual llega tras tres años desde Smithereens (2022). El disco, con una portada en colores rojo y negro, muestra un árbol en un paisaje sombrío, algo que no dice mucho a simple vista, pero que toma todo el sentido al escuchar el disco desde la primera canción.

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Portada del álbum de «Piss In The Wind» de Joji.

Con este nuevo trabajo, Joji se autoproduce y escribe de principio a fin. Además, marca el término con el sello 88rising, sello que se podría decir que el mismo Joji sostenía como artista principal. Este cese de relaciones es significativo: abre un camino de libertad creativa y productiva para el artista japonés-australiano, y mucho de eso se deja ver en el disco. El larga duración fue producido bajo Palace Creek y distribuido por Virgin Music.

Tras dejar atrás su personaje de YouTube, Pink Guy, y combatir los prejuicios con discos como Nectar (2020) y el exitoso Smithereens (2022), Joji se para al frente de su cuarto álbum como un artista pop maduro y reconocido a nivel mundial, con canciones virales y éxitos globales. Ese Joji es el que llega en 2026 a demostrarnos, una vez más, que la irreverencia de sus primeros años en la red o de discos como Ballads 1 sigue intacta, pero que ha mutado de forma creativa y profesional.

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Joji

«Piss In The Wind» puede parecer chocante al principio: 21 canciones que caben en un solo disco, ¿por qué? Todo gracias a que hay canciones que no duran más de dos minutos. Esto se entremezcla con la naturaleza de cada una de ellas: algunas parecieran ser incompletas, otras son canciones largas y otras funcionan como outros, pero todo tiene un sentido, y es el mismo Joji.

«Piss In The Wind» va mucho más allá y, al principio, cuesta entenderlo; es un reflejo de la libertad creativa del músico y, dentro de su concepto, es un grito desesperado de cómo una relación se complica, termina, no se supera y se continúa, muchas veces cargando ese dolor y la culpa.

El disco comienza con “Pixelated Kisses”, una canción oscura con sintetizadores reventados y una batería que golpea fuerte. Esto retrata la fragilidad de una relación que se basa en la conectividad cibernética a distancia. La canción da sentido a la portada: te sumerge en colores rojos y oscuros, en un ambiente sombrío y de incertidumbre. Esos besos pixelados cargan toda su intensidad en tan solo 1:50, duración que no es casualidad. La siguiente canción, “Cigarette”, así como “Love Me Better”, “Forehead Touch the Ground” y “Dior”, corren la misma suerte. Una decisión pensada o solo casualidad es algo que se descubre en el disco.

“Last of a Dying Breed” es una canción acelerada de alt pop, con una melodía suave y letra calmada que retrata, según Joji, la primera fase de la pérdida: la romantización. “Eres la última de una raza en extinción”, como si no existiera nadie más que esa persona. Esto llega tras ver cómo el tiempo consume y agota el vínculo, así como un cigarro encendido se calcina lentamente. Joji va construyendo una historia que sobrepasa a las canciones; cada una es un estado de ánimo distinto que no necesita durar exactamente tres minutos y treinta segundos.

“Love You Less” es uno de los puntos fuertes del disco, una canción que se siente dentro del canon normal y que muestra a un Joji cercano al dream pop y al pop experimental. En ella demuestra su desesperación por el término de una relación: “Si te amo menos, ¿me amarías más?”, dice, como si tuviera que reducir sus sentimientos de forma desesperada, encontrando en la indiferencia la atención.

El disco se desliza con calma hasta “Piece of You”, canción junto a Giveon y la primera colaboración en parecer. Es una canción lenta entre el hip hop, el pop y el R&B. Le sigue “Hotel California”, una canción que se destaca más por su juego vocal que por su instrumentación. En su letra, el artista retrata el sentimiento del enamoramiento, los síntomas de coincidir con alguien, haciendo una referencia con el título de la canción de la banda Eagles: “Ella dijo: ‘Encantada de conocerte, gusto en saber de ti’ y me dejó en el Hotel California”. Un lugar del cual se puede entrar, pero no se puede salir, haciendo alusión a cuando alguien se enamora y es un sentimiento atrapante que cuesta revertir.

Hasta aquí, Joji nos ha retratado cómo es el término de una relación, cómo esos sentimientos se entremezclan y contradicen en una simbiosis caótica. Un día puedes estar triste; al otro, sentir rabia; luego, sentirte enamorado nuevamente. Es un proceso complejo que el músico interpola con canciones ligadas al lo-fi, al pop alternativo, al R&B y al hip hop, todo en un tono oscuro e introspectivo.

Esta etapa la dejan clara canciones como “Tarmac” y “Forehead Touch the Ground”. En esta última, Joji hace referencia a la máxima disculpa japonesa: arrodillarse con la frente en el suelo, un acto de disculpa y súplica que indica que la persona siente profundo arrepentimiento. Aquí el cantante comienza su fase de aceptación, de comenzar a soltar, pero siempre con la esperanza y la fantasía de un posible retorno: “Y si llegas a volver, que tu frente toque el suelo una y otra vez”.

“Past Won’t Leave My Bed” es una balada lenta y profunda, una de las canciones más bonitas del disco. En ella, George sigue en su etapa de superación, combatiendo la incapacidad de abandonar el recuerdo cuando el rostro de esa persona aún está presente y los recuerdos siguen vivos, a tal punto de que las paredes parecieran mirarlo: “Intento seguir adelante, pero el pasado no deja mi cama”. De una forma íntima y profunda, el japonés retrata la lucha contra los sentimientos no correspondidos.

Mientras avanza el disco, llega “Fade to Black”, canción que cuenta con otra colaboración, esta vez con 4Batz. La melodía, en tono R&B, se centra en las atmósferas. Su escasa duración da la sensación de que es solo el intro de otra canción, pero en realidad es el paso a otra etapa. En ella, Joji admite que la relación se acabó, que todo ya tiene un final y no hay vuelta atrás: “Felicitaciones… no, espera, a la mierda eso. Elegiste tu destino, quédate con él”.

“Can’t See Sh*t in the Club” hace referencia a la oscuridad de los clubes nocturnos, esos en los que, cuando no hay luz, la gente puede ser libre y ser lo que quiera. Dentro de esa referencia también está lo turbio de estas acciones. Bajo esta consigna, Joji hace referencia a ese momento de sentirse perdido después de la aceptación. Cada uno comienza a hacer su vida y las cosas desaparecen lentamente: “Creí verte hace un momento, pero me retracto / Si pudieras verme ahora mismo, quizá lo querrías más”. La canción es una melodía lenta de lo-fi, como un alma perdida en la nada.

El disco vuelve a su intensidad con “Sojourn”. Los sintetizadores reventados y un ritmo melódico de fondo crean una atmósfera caótica en la que Joji, ya con la aceptación en sus manos, comienza a despedirse de ese amor que rompió más que un corazón. El cantante se levanta de la cama con la idea de que quizás en algún momento se volverán a reencontrar: “Nos encontraremos más adelante y lo veremos juntos hasta el final / Podemos vivirlo otra vez, dos veces”.

Continúa “DYKILY”, una canción de pop experimental que eleva el ritmo y refuerza la idea anterior, pero que se queda corta en su discurso. Le sigue “Rose Colored”, esta en colaboración con Yeat. En esta canción, la guitarra se hace presente con un arpegio que se entremezcla con las baterías electrónicas y los recursos MIDI. La voz de Yeat entra con una distorsión que ni Daft Punk se atrevería a usar. Aquí las voces se entremezclan para entrar en otro proceso del quiebre: el resentimiento, mirar al pasado de una manera optimista pero falsa, de ahí su concepto de “lentes color rosa”. La canción comienza a iluminarse mientras avanza.

“Silhouette Man” profundiza el concepto: Joji se autopercibe como una sombra, como una silueta negra, alguien que ha perdido los colores y su propia imagen, entre la aceptación y la resignación. Le sigue “Fragments”, la última colaboración, esta vez junto a Don Toliver. La canción, con sintetizadores oscuros marcando el pulso, recalca la sensación de aceptar algo que no volverá, un sentimiento que se fragmenta como su canción misma.

Ya llegando al final, hay un punto de inflexión con “Horse to Water”. Aquí Joji va un poco más allá de la resignación y el resentimiento; pasa a ver su propia realidad, su propia vida y su estado actual con el mundo. Comienza a perdonar y también a aceptar que no depende de nada y que, en realidad, no le importa perder cosas: “Dicen que el agua es distinta, pero sabe igual en todos lados”. Haciendo alusión a que a veces se nos presentan cosas distintas, pero que en el fondo son parecidas. Esto pasa con las relaciones amorosas en cierto grado y, sobre todo, con el proceso de terminar con ellas. Así también Joji acerca este sentimiento a algo que vive en el presente: desde su éxito mundial y su paso por sellos como 88rising, el artista puede estar vinculando la industria musical a su etapa como autoproductor.

El disco comienza a despedirse con “Strange Home”, una canción de corta duración que habita el volver a empezar, el regreso al punto de partida y sentir que “esta casa extraña” es un lugar que cambia, así como crecer. Joji lo retrata en su frase: “Ya no queda nada dentro de estos zapatos”; ha madurado y sus zapatos ya no le quedan, ha crecido. Musicalmente la canción se queda corta, no logra despegar del todo, pero es un cierre esperado.

El disco finaliza con “Dior”. Aquí Joji reflexiona sobre el pasado y sobre que, a veces, hay cosas que no importan por muy valiosas que sean; es el caso del suéter de Dior. La canción no entrega mayor épica; la épica está en el recorrido, en la intensidad de su comienzo, la calma intermedia y el desenlace final.

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Joji.

«Piss In The Wind» es un disco que, para entenderlo, hay que entender a Joji: su humor, su intensidad, su ironía y su forma de ver el mundo. Es un disco que, en presencia, se ve extenso, pero que pasa rápido. Es el recorrido sentimental de cuando una relación comienza a tener problemas hasta la aceptación, todo bajo un color oscuro y difuso. El cuarto disco de Joji rompe con el estándar de la canción pop mainstream, con las reglas de la industria y con el “caer bien”. Es un disco pensado desde las ganas de expresar emociones y hacer la música que se le dé la gana.

Francisco Millán G

http://disonantes.cl

Amante de la música y Los Simpsons.

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