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El debut de Elephant Gym en Chile: Cuando la música habla por sí sola

Elephant Gym

La banda taiwanesa de Math Rock se presentó la noche de este viernes en el Club Chocolate en un show con entradas agotadas.

Por Valentina Vergara M.

Hace un par de meses hice mi primera entrevista a un artista. Me tocó entrevistar vía zoom a una banda que hace un par de años descubrí gracias al algoritmo de YouTube llamada Elephant Gym, originarios de Taiwán. Nunca había entrevistado a alguien y, honestamente, unos minutos antes sentí que me moría de los nervios. Hasta que me conecté y pude ver las dos caras sonrientes de Tell y Tu que me quitaron todos los nervios de golpe. En una conversación amena y muy amable, sentí que estaba hablando de música con dos amigos y, a través de la pantalla, pude sentir la gran pasión que tienen por lo que hacen. Contaron su historia con una sencillez y sinceridad tremenda y no pude pedir mejor experiencia como mi primera entrevista.

Hace algunos meses anunciaron su debut en Chile. Hace rato que la cultura asiática está en boga en nuestro país, antes con el animé y, hoy en día, cada vez más no sólo con la animación y el k-pop, sino que también con la comida y las artes en general. Es así como las bandas asiáticas también comenzaron a interesarse en este rincón del mundo y en los últimos años hemos visto como grupos que nunca pensamos ver en vivo, han llegado a Chile y han arrasado con las ventas de entradas, lo cual aquellos que conectamos tanto con la cultura oriental agradecemos en demasía. 

Elephant Gym, los originarios de Kaohsiung, no fueron la excepción y ya esta semana se anunciaba que habían vendido por completo su show debut en Club Chocolate. Los taiwaneses, que celebran diez años de carrera, están conmemorando este tremendo hito con una gira mundial que pisa Latinoamérica por primera vez con sólo dos fechas inéditas en Santiago y Sao Paulo. Este viernes 13 de septiembre fue, no un día de mala suerte, sino que un encuentro realmente maravilloso y emotivo entre KT, Tell y Tu con el enérgico público chileno. 

A eso de las ocho de la noche en punto, ya comenzaba a sonar el cuarteto de rock instrumental chileno Tortuga Anónima y no pudo haber sido mejor elección para encender el ambiente de un Chocolate que ya estaba repleto. Con una propuesta experimental y progresiva, muy de la mano de lo que vendría después, el conjunto nacional cautivó al público en un show completo y bastante consistente. Luego de esto y puntuales, a eso de las nueve de la noche se apagaban las luces y salían KT, Tell y Tu con los colores nacionales en su vestimenta en un Club Chocolate que se venía abajo entre tantos aplausos. 

Fotografía por Elías Vergara.

“Frog” fue la escogida para comenzar un show que duraría casi una hora y media y que fue todo y más de lo que se esperaba, ya que si hay algo que caracteriza a Elephant Gym es que sus presentaciones en vivo son algo que te dejarán marcado por siempre. No es para menos, cada uno de los integrantes, KT en el bajo, Tell en la guitarra y Tu en la batería cuenta con formación en música clásica desde pequeños y verlos tocando por separado es ver a un prodigio en su respectivo instrumento. Pero tener a muchas personas que tocan bien en una banda no es suficiente y no es en específico lo más especial de Elephant Gym; son los diez años de ser compañeros de banda que ya los sepultan como un conjunto consolidado y en sintonía y la tremenda pasión que los tres muestran en cada uno de sus instrumentos. 

Fotografía por Elías Vergara.

Fue así como, bajo las luces tenues del ambiente y un sencillo cartel de fondo con el nombre de la banda y el clásico elefante sobre la pelota, nada más fue necesario para hacer que esa hora y media se hiciera corta. Pasando por su discografía con clásicos como “Feather”, “Games”, “Mirror” y “Midway”, los taiwaneses mostraron la increíble variedad de sonidos con los que son capaces de experimentar, y es que Elephant Gym es definido como un grupo de “math-rock” desde sus inicios, pero la verdad es que han evolucionado en no limitarse a un sonido en específico y hoy en día ya colaboran con una diversidad de artistas increíble y con sonidos que van desde el jazz y el rock hasta la electrónica y el k-pop.

Fotografía por Elías Vergara.

“Hola, ¿cómo estás?” decía KT en un español muy dulce para dar la bienvenida al público a un show que se sintió tremendamente íntimo. Cada uno de los integrantes tuvo la oportunidad de dirigirse a la audiencia en distintos momentos del show, comentando lo felices que estaban de poder tocar su música en lugares tan lejanos a su ciudad natal, a cuánto les había costado en estos diez años de carrera el poder mantenerse en un mundo en donde vivir de la música no es fácil, a bromear respecto a que compren el merch oficial de la banda e incluso a contar un poco de su historia como músicos. KT, en específico, suele ser la líder en los shows y su dulzura al hablar con la audiencia y mostrar sus nervios en el escenario se contradicen totalmente con la fuerza que muestra al tocar su instrumento. 

Fotografía por Elías Vergara.

“Moonset” sonaba ya en la última parte del show en donde el público pudo elegir escuchar la versión en mandarín con una KT que deja la mente explotada al poder cantar mientras toca el bajo a la perfección. Luego, “Finger”, la preferida del público y un hermoso regalo, el debut en este tour de “Happy Prince”. KT y Tell incluso tocaron el piano como otro regalito a este público que los esperó por tanto tiempo. “Galaxy” fue la escogida para cerrar el show, canción que ellos mismos definen como su canción favorita. Pero no sin antes gritar un “Chi, chi, chi, le, le, le” a cargo de KT. Hacia el final del show, los aplausos tiraban abajo el Club Chocolate, que estaba tan lleno que no cabía un alfiler. 

Fotografía por Elías Vergara.

El primer encuentro de una banda del otro lado del mundo con un público al que no están acostumbrados, pero que hizo tanto sentido. México había sido la primera experiencia de los taiwaneses con la audiencia latina y lo han descrito en entrevistas como “algo muy loco”. No esperaban menos de los chilenos y por lo que mostraron en escena, fue una experiencia hermosa. 

En una escena musical que compite cada vez más por el show más exuberante, la pantalla más grande y las entradas cada vez más costosas, el debut de Elephant Gym en Chile nos recuerda que la música siempre hablará por sí sola y que tres personas son todo lo que se necesita para dar un show sin igual.

Fotografía por Elías Vergara.

Categories: Reseñas
Francisco Millán G: Amante de la música y Los Simpsons.
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