Este sábado 9 de noviembre se realizó la segunda jornada del festival Fauna Primavera, un evento que contó con la banda Franz Ferdinand como plato principal. Además de Boy Harsher, The Kooks, Denver, Dinosaur Jr., Sofía Kourtesis, The Magic Numbers, Nation Of Language, Las Ligas Menores y la banda nacional Estoy Bien. Todo en un día caluroso que estuvo marcado por el baile, el rock en sus distintas formas y la nostalgia adolescente.
Tras una jornada cargada de rock alternativo el día anterior, en que The Smashing Pumpkins dejó la vara alta, Fauna Primavera continuó con su segundo y último día, uno que estuvo marcado principalmente por el baile en sus distintas formas. Todo comenzó temprano, pasadas las 12:00 horas, las puertas del Parque Ciudad Empresarial de Huechuraba ya abrían sus puertas y se preparaban para recibir a los que darían el vamos a esta edición del evento, la banda nacional Estoy Bien, quienes han sido una revelación del indie rock de los últimos años, logrando presencia en distintos conciertos y festivales nacionales. Con un repaso por su álbum de estudio Apoyo Emocional, los chilenos alentaron a los fanáticos que llegaron de los primeros al parque dispuesto entre edificios comerciales.
La siguiente en subir al escenario, con el sol quemando en lo alto del cielo, fue el ahora proyecto solista de Anabella Cartolano, quien llega con el nombre de Las Ligas Menores a solo días de la polémica que se instauró cuando, a través de redes sociales, anunció la salida de todos los demás miembros de la banda, situación que trajo más de algún comentario indicando que la salida no fue en buenos términos. Fuera de eso, Anabella y su proyecto indie argentino se presentaron con nueva banda, integrada totalmente por mujeres, la cual no se diferenció del sonido de los integrantes originales, pero que sí faltó esa magia y carisma de una banda esperada por los seguidores de la música independiente. Las Ligas Menores repasaron parte de su discografía y presencia de su líder y dueña del proyecto, quien desde ahora, camina por cuenta propia.
Con una moderada cantidad de público recorriendo el parque, las activaciones funcionando, los puntos de hidratación recibiendo a los primeros sedientos y un calor que no daba tregua, fue el turno de la banda estadounidense Nation of Language, quienes comenzaron y terminaron con problemas. La banda indie comenzó con un leve atraso debido a problemas técnicos, lo que no impidió que pudieran demostrar su destreza en el escenario. Canciones como Sole Obsession, Surely I Can’t Wait y The Grey Commute fueron parte del acotado setlist. Los problemas continuaron cuando algunos minutos antes de finalizar se cortó la energía del escenario, lo que dejó una de sus canciones a medias. Siendo las 15:25, casi la hora de finalizar su show, la banda continuó acortando su repertorio con las canciones The Wall & I y Across That Fine Line, provocando un retraso de cinco minutos en los shows que vendrían después. De todas formas, la primera visita de Nation of Language demuestra que es una banda que necesita una revancha en nuestro país y que es digna de cualquier festival.
Continuó la jornada el proyecto británico, The Magic Numbers. La banda compuesta por Romeo Stodart, Michele Stordart, Sean Gannon y Angela Gannon subió al escenario con una energía cautivadora. Forever Lost, I See You, You See Me y Shot In The Dark fueron algunas de las canciones elegidas de su set. La banda demostró su destreza en sus instrumentos, creando momentos entrañables e interactuando con el público. Las ambas parejas de hermanos se les vio contentas y sorprendidas por el recibimiento del público chileno, quienes aplaudieron y recibieron de la mejor manera a los británicos.
Con el sol en la cara, la electrónica del proyecto peruano de Sofía Kourtesis animó la tarde con canciones bailables y un show minimalista. Una propuesta sin mayores luces para una presentación a las 16:30 horas, pero que hizo de las suyas. La DJ y cantante motivó a los más fanáticos que no les importaron los 30 grados de calor y sacaron sus mejores pasos de baile. Con un mensaje de hermandad entre países, la artista demostró lo interesante que puede ser y la vanguardia de su sonido ante un Fauna Primavera que se resistía al cansancio y al calor.
A las 17:30 horas, subió al escenario la icónica banda de rock alternativo, Dinosaur Jr., uno de los proyectos más influyentes del género que, con su característica actitud tosca y sin mucha interacción con el público, dejaron en el escenario sus 30 años de carrera con un show de larga duración que tuvo canciones como Garden, Little Fury Things, Pieces y Freak Scene. Y algunos covers, como fue el caso de Just Like Heaven de The Cure. La banda motivó a un público fiel que disfrutó y tomó atención en cada canción del trío formado por J Mascis, Lou Barlow y Murph. Durante su presentación, a un costado del escenario, se pudo divisar a los integrantes de The Magic Numbers disfrutar a la banda estadounidense. Asimismo, en el público se formaron pequeños mosh, gente nadando sobre las cabezas y disfraces de dinosaurios. Dinosaur Jr. es historia de la música y su público lo sabe.
Con el amenazante sol despidiéndose de a poco, el proyecto nacional, Denver, el único grupo chileno que tocó en el horario de la tarde, se subía al escenario entre la expectación del público. Mariana Montenegro y Milton Mahan viven un buen momento tras estar alejados del proyecto por más de cinco años. Evocando a la adolescencia, canciones como Profundidad de campo, Diane Keaton y En medio de una fiesta fueron parte de las canciones que sonaron durante su presentación. Con constantes interacciones con el público, coreografías planeadas y una banda de apoyo digna de un festival, el dúo de electro-pop demostró su importancia y altura para estar en cualquier festival y a cualquier hora. Quienes recientemente telonearon a Paul McCartney, llenaron de fiesta y baile la tarde que cada vez se transformaba en noche. Uno de los momentos altos de la presentación fue durante la canción Los Adolescentes, la cual tuvo como invitada a Anabella de Las Ligas Menores. Revista de gimnasia, el cover de Con suavidad de Los Prisioneros y Miedo a toparme contigo fueron las encargadas de cerrar el exitoso show.
Pero los recuerdos adolescentes no quedaron ahí. Con solo minutos de diferencia, The Kooks, el proyecto de indie rock británico, se subió al escenario y lo hizo en grande con la canción Always Where I Need to Be; le siguieron Sofa Song y Ooh La. La banda, liderada por Luke Pritchard, gozaba de un excelente sonido y su vocalista con una energía entrañable. Pritchard agradeció al público su presencia, destacó la belleza del lugar e indicó el estrecho lazo que tiene con nuestro país el baterista Alexis Núñez. She Moves in Her Own Way, Do You Wanna y Junk of the Heart (Happy) hicieron recordar al público treintañero su adolescencia y época escolar. The Kooks es una banda que parece no envejecer a pesar de la ausencia de vanguardia en su sonido; su show está a nivel y representa parte de lo más memorable del indie rock de mediados de 2010.
Con la noche inundando todo, el proyecto de electro pop y dark wave estadounidense Boy Harsher subió al escenario para no parar con la cuota de baile. El dúo formado por Jae Matthews y el productor Augustus Muller, que recientemente ya había visitado nuestro país, demostró su oscuro sonido ante un público que se entregó al baile y a los sintetizadores. Con canciones Give Me a Reason, Come Closer, Tower y el cover a Wicked Game de Chris Isaak, hicieron de la presentación un momento único iluminado por luces azules y multicolores. Boy Harsher fue el proyecto perfecto para anteceder al plato principal y cierre del festival.
Con una espera que se hacía eterna, el cansancio de dos días intensos, los estragos de un sol que no da tregua y las piernas cansadas, los miles de asistentes se acumularon en el escenario Banco de Chile para esperar el cierre. Con una acotada escenografía que daba puntos de perspectiva y de fuga, pasadas las 22:00 horas, comenzó a sonar una música digna de una presentación de programa de televisión de los años 50; era la entrada de Franz Ferdinand. Alex Kapranos y compañía entraron al escenario entre gritos y la ansiedad de los fanáticos; con un breve saludo, la banda incendió todo de una vez. Comenzó a sonar The Dark of the Matinée, y los acalorados saltos, gritos y celulares tratando de captar el momento no se hicieron esperar. Lo más icónico del rock alternativo británico estaba haciendo de las suyas. Kapranos, seductor y maestro de ceremonias, se movía por el escenario con movimientos planeados; sus miradas al público encantaban y volvían loco a sus seguidores; su traje no le impedía saltar, correr y recorrer cada rincón del espacio dispuesto en el Parque de Ciudad Empresarial.
Siguieron canciones como Night or Day, Evil Eye y la esperada Do You Want To, que fueron parte de la jornada. «¿Cómo te sientes, Santiago?», fue una de las tantas formas en las que Kapranos interactuó con el público, además de decir que le encantaba venir a Chile y recordar todas las presentaciones que ha tenido en nuestro país. No fue para menos, en ese caso, que le dedicara una canción al icónico centro de eventos Blondie con Walk Away. Así como también a una fan del público con Stand on the Horizon. Franz Ferdinand se siente poderoso arriba del escenario, a pesar de lo inmóvil que a ratos se siente su banda, el carisma de su líder lo compensa con creces.
Uno de los momentos álgidos de la jornada fue, sin dudas, el momento en que comenzó a sonar el icónico riff de Take Me Out, el cual preparó al público para una explosión de energía sin igual. La canción hizo saltar y bailar a los miles que a esa hora ya no les importaba el cansancio de un día cargado de música y baile. Terminaron el bloque con Ulysses y Outsiders.
Tras una breve salida del escenario, la banda regresó para interpretar Jacqueline, Build It Up y This Fire, así cerrando un concierto de más de una hora y media que no dejó descanso entre bailes, cantos, gritos y mucho salto. También demostró la capacidad vocal e interpretativa de Alex Kapranos y sus motivos para continuar con Franz Ferdinand, quienes se sienten como propios y en casa. Con broche de oro, Fauna Primavera 2024 cerró una nueva jornada, dejando a sus asistentes cansados pero felices de asistir a un festival que entiende a su público y les da en el gusto, que se siente ameno a pesar de los pequeños detalles que inevitablemente puedan suceder. Fauna es un espacio de encuentro y diversidad, uno que está pensado para el indie y el rock, así como también para la electrónica y el folk. Solo queda esperar qué sorpresas nos esperan en 2025.
Revisa las postales que dejó la segunda jornada de Fauna Primavera 2024.
Créditos: Julio Bustos / Lotus.