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Fauna Primavera 2025 – Día 1: al ritmo de las guitarras y el espíritu indie

Fauna Primavera

La tarde del viernes 7 de noviembre marcó el inicio de la primera jornada del festival Fauna Primavera 2025 en el Parque Ciudad Empresarial de Huechuraba, encuentro que reunió a bandas como Yo La Tengo, Stereolab, Mogwai y Weezer, entre otras. Un día cargado al rock de guitarras y la experimentación, donde la música independiente se cruzó con referentes históricos del rock alternativo.

Con el sol pegando fuerte y confundiendo la sensación térmica tras un jueves de lluvia, el parque abrió sus puertas a las 15:00 horas para dar el vamos a una nueva versión de Fauna Primavera. Este año, el festival presentó una disposición distinta de los escenarios BCI y Levi’s, ubicados uno al lado del otro, a diferencia de las versiones anteriores en las que se encontraban en extremos opuestos del parque.

Con distintos carros de comida, incluyendo opciones veganas, un Bar Garden con la cerveza invitada Kross y algunas (pocas) activaciones de marca, el megaevento se preparó para recibir a miles de personas seguidoras del rock alternativo.

Todo comenzó casi de inmediato, cuando la banda de Cristóbal Briceño, Fother Muckers, subió al escenario para complacer al pequeño, pero no menor, público que comenzaba a ingresar al recinto. El grupo interpretó parte de sus clásicos Aunque todo salió mal, Los Ases Falsos y 2022, cerrando con la participación sorpresa de Javiera Mena, quien se unió a la banda para cantar Otra Era. Un comienzo alto para un festival que prometía una ola de emociones.

Yo La Tengo y Él Mató: el corazón del indie

Ya a las 16:00 horas, con el sol golpeando con fuerza sobre las caras del público, fue el turno de Yo La Tengo en el escenario Levi’s. La banda de indie rock dio revancha tras su lluvioso sideshow del día anterior en el Parque de las Esculturas de Providencia. Esta vez, con mejor clima, los estadounidenses descargaron una selección de canciones que recorrió su extensa y destacada historia, la misma que ha inspirado a cientos de bandas del género.

Temas como Sinatra Drive Breakdown, Stockholm Syndrome, Autumn Sweater y Pass the Hatchet, I Think I’m Goodkind mantuvieron al público cautivo ante las leyendas del indie. Sin muchas palabras y centrados en un show minimalista, el trío cerró con su ya clásico cover de Nuclear War de The Sun Ra Arkestra, mientras el parque comenzaba a llenarse.

Casi de inmediato, la banda argentina Él Mató a un Policía Motorizado subió al escenario hermano, el BCI. Con Santiago Motorizado a la cabeza y un público expectante, los referentes del indie latinoamericano comenzaron su show con El magnetismo, una de sus canciones más reconocidas. Los ánimos ascendieron de inmediato: El Mató es la banda perfecta para un Fauna Primavera, un número seguro e infaltable.

Fotografía por Julio Bustos.

Los argentinos continuaron con La noche eterna, Tantas cosas buenas, Chica de oro y un himno del indie en español, El tesoro, tema que Santiago dedicó a Rivers Cuomo de Weezer, una de sus grandes inspiraciones. Con un setlist cargado a La síntesis O’Konor, La dinastía Scorpio y su último álbum Súper terror (2023), la banda regaló temas poco comunes en sus conciertos como Amigo de piedra y Sábado, en un show que ni el público ni la banda querían terminar. Una vez más, quedó clara la conexión especial entre los trasandinos y el público chileno.

Fotografía por Julio Bustos.

Con los conciertos funcionando a la perfección —tanto en sonido como en horarios— y los puntos operando con normalidad (baños, hidratación, comida), hubo un punto negativo que destacó entre los asistentes: las largas filas para ingresar al evento, con esperas de incluso más de una hora, lo que provocó que muchas personas se perdieran los shows iniciales.

Las filas también se repitieron en los puntos de venta, especialmente en el Bar Garden, donde cientos de personas esperaban para comprar y retirar bebidas alcohólicas, haciendo del proceso un trámite que podía extenderse por casi una hora. Situaciones corregibles que se espera sean resueltas para la segunda jornada del festival.

Mogwai, James y Stereolab: intensidad, emoción y elegancia

Con el sol comenzando su lento descenso hacia la costa, la banda escocesa de post rock Mogwai subió al escenario Levi’s para sumergir a los miles de espectadores en un trance cargado de muros de guitarras y una potente batería. Con una bandera instalada a un costado del escenario, dejando en claro su postura ante el genocidio israelí cometido en Palestina, la banda, sin casi interactuar con el público, ofreció un set cargado a su más reciente material “The Bad Fire” (2024), además de clásicos como Auto Rock y How to Be a Werewolf. Un show lleno de texturas e intensidad que reafirmó su estatus como uno de los referentes indiscutidos del género.

Fotografía por Julio Bustos.
Fotografía por Julio Bustos.

Casi de inmediato fue el turno de James, la banda liderada por Tim Booth, quienes subieron al escenario BCI para recorrer las canciones que marcaron a toda una generación a fines de los 80 y principios de los 90. Con un gran despliegue escénico que reunió a casi diez músicos, comenzaron con Five-O y Come Home, para luego repasar temas como Sometimes y Way Over Your Head.

El show tuvo momentos álgidos, especialmente cuando Booth bajó del escenario para dar la mano al público, mostrándose cercano y emotivo. Sus seguidores corearon cada canción, muchos al borde de las lágrimas. La presentación culminó con Laid, la canción símbolo del grupo y un clásico del rock alternativo británico la cual fue coreada con fuerza por un parque ya casi a su totalidad.

Fotografía por Julio Bustos.
Fotografía por Julio Bustos.

Dando la bienvenida a la noche, la banda franco-británica Stereolab subió al escenario para desplegar su mezcla de art rock, electrónica y experimentación. Cargados a su nuevo disco Instant Holograms on Metal Film (2024), los británicos demostraron su capacidad para conectar con el público, especialmente Lætitia Sadier, quien con una sonrisa constante interactuó en español con sus seguidores mientras alternaba instrumentos. El show culminó con Immortal Hands y Cybele’s Reverie, en una presentación precisa y elegante que cerró entre aplausos.

Fotografía por Julio Bustos.
Fotografía por Julio Bustos.

Weezer: el broche de oro

Ya con la luna asomando sobre la cordillera, fue el turno del plato fuerte. La banda símbolo del rock alternativo noventero, Weezer, subió al escenario BCI para celebrar los 30 años de su icónico “Blue Album” (1994). Con Rivers Cuomo al mando, la banda inició con My Name Is Jonas —la misma que abre el disco—, encendiendo los ánimos de inmediato y desatando mosh entre los asistentes.

Con un sonido impecable y una puesta en escena sobria pero contundente, acompañada de animaciones en pantalla, Weezer repasó gran parte de sus canciones más célebres: Hash Pipe, Surf Wax America, Island in the Sun, Holiday y Say It Ain’t So, entre otras. También incluyeron su versión de Enter Sandman de Metallica, coreada por miles de fanáticos que repletaban el parque.

Fotografía por Julio Bustos.

Entre guiños y bromas en español, Cuomo se presentó, agradeció al público y comentó con humor que “en Chile somos headliners, algo que en otros países no siempre pasa”. Con un show cargado a las guitarras, la potencia y la nostalgia, Weezer regaló grandes momentos que transportaron a miles de fanáticos a su adolescencia.

Fotografía por Julio Bustos.

El set culminó tras un breve bis con El Scorcho y la esperada Buddy Holly, que sorprendió por su potencia y energía. Así, Weezer puso el broche de oro a una jornada redonda, cargada al rock, las guitarras y la emoción.

Fauna Primavera continúa este sábado 8 de noviembre con presentaciones de Bloc Party, Aurora, Javiera Mena, Massive Attack y más, prometiendo una segunda jornada igual de diversa y potente que su arranque.




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Francisco Millán G: Amante de la música y Los Simpsons.
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