El músico chileno habla sobre la pausa indefinida de Lucybell, el impacto emocional de la despedida, su presente en formato banda-trío, el single “Seré lo que Quiera” y la preparación de un nuevo disco que marcará su etapa más personal, en la antesala de su presentación en Lollapalooza Chile 2026 y el Festival REC.
La pausa de Lucybell no fue un punto aparte. Fue un proceso. Largo, emocionalmente exigente y, por momentos, contradictorio. Así lo deja entrever Claudio Valenzuela al repasar lo que significó cerrar una de las bandas más influyentes del rock chileno. No habla desde la nostalgia automática ni desde el cálculo estratégico; habla desde la conciencia de quien entendió que estaba terminando algo que definió su identidad y fue parte de su vida más de treinta años.
La despedida incluyó escenarios masivos, celebraciones de catálogo y un reencuentro intenso con el público, coronado por presentaciones en el Movistar Arena y distintas ciudades del país. Fue un cierre a la altura de su trayectoria. Pero detrás de la épica existía un proceso íntimo.
“Me preparé, tomé terapia para estar bien en este final”, comenta en una conversación concedida vía Meet entre una ajustada agenda. La decisión tenía un objetivo claro: cerrar sin que el proceso se transformara en una fractura personal. Porque, como él mismo reconoce, no se trataba solo de una banda; era una forma de habitar el mundo.
Lejos de romantizar el final, lo analiza con lucidez. Cerrar un proyecto histórico implica desmontar una estructura creativa, afectiva y profesional. También supone aceptar que el público seguirá asociando su nombre a esa obra monumental. Sin embargo, en su discurso no hay repliegue: hay determinación.
Valenzuela recalca que su carrera solista no comienza ahora. “Esto lo vengo haciendo desde 2009”. La diferencia es que hoy el proyecto ocupa el centro del escenario. Ya no es una vía paralela, sino el eje principal.
El formato actual —trío, directo, sin ornamentos excesivos— responde a esa búsqueda de esencia. “Me gusta esta dinámica más orgánica”, explica. Después de años de grandes producciones, volver a una estructura más esencial le permite reencontrarse con la canción como núcleo creativo.
En sus conciertos actuales, ambas etapas dialogan. “En los shows comienzo con un repertorio solista y nuevas canciones y luego sigo con canciones de Lucybell”, detalla, evidenciando que no existe una ruptura tajante entre pasado y presente, sino una convivencia armónica.
Desde el inicio de su proyecto solista en paralelo a su banda, este lo llevó a distintos países. “Tenía músicos que me acompañaban en distintos lugares; un baterista en Estados Unidos, otro en México, otro en Chile…”, recuerda.
Hoy esa independencia es aún más radical. “Yo grabo y produzco todo solo”, afirma. La autoproducción no es únicamente un gesto técnico, sino una declaración artística. Control total del proceso creativo, pero también una mayor exigencia.
“Hay que salirse del personaje, mirarlo desde fuera para tener una visión más general de lo que estás haciendo”, comenta haciendo un margen en la complejidad que representa la autoproducción.
“Seré lo que Quiera”: una declaración de principios
“Seré lo que Quiera” no es solo el nombre de su más reciente single ni de la gira que actualmente lo tiene recorriendo distintas ciudades del país. Es una síntesis conceptual.
“Es un momento en que uno decide hacer lo que quiere”, explica. La frase encapsula una convicción: asumir con claridad el momento vital que atraviesa.
Musicalmente, la canción presenta una búsqueda menos saturada, más abierta en arreglos, donde la voz vuelve a ocupar un rol central. La producción no intenta competir con el pasado ni replicar fórmulas asociadas a Lucybell, aunque inevitablemente su identidad vocal conecte ambos universos.
Al recordar los primeros años de la banda, aún le sorprende la evolución de ciertas canciones y la importancia que esta ha tenido para tantas personas. “Cuando lanzamos ‘Cuando Respiro en tu Boca’, mucha gente nos dijo que no iba a llegar a ningún lado, que no sonaba comercial. Ahora veo cómo esa canción es tan importante para tantas personas, incluso para generaciones nuevas”. La reflexión no es nostálgica; es una constatación de cómo el tiempo resignifica la música.
Hoy esa experiencia le permite crear sin ansiedad. “Lo importante es seguir creando; eso es lo que hace un músico”, resume.
De la intimidad a los grandes escenarios
Actualmente gira por Chile en espacios de menor aforo: teatros, casinos y salas como Blondie, donde el contacto con el público es directo. Para alguien que viene de festivales internacionales y de diversos conciertos en Movistar Arena, el contraste podría parecer radical. Pero no lo vive así.
“Todos los shows tienen la misma importancia”, enfatiza. Ya sea ante cientos o miles de personas, el compromiso es idéntico. “Intento que cada show sea especial y único”, agrega, subrayando el respeto hacia quienes asisten.
Ese tránsito tendrá un punto de inflexión en 2026, cuando suba a escenarios masivos como Lollapalooza Chile y el Festival REC.
En Lollapalooza Chile, esta vez como solista, la propuesta mantendrá una marcada preocupación por la puesta en escena. “Nos tocó la Cúpula, así que vamos a poder controlar el juego de luces y varios detalles más”, adelanta. Pero no es un detalle menor: el propio músico confirma así el regreso del Teatro La Cúpula al festival, un espacio cerrado que no formaba parte del evento desde 2017. En esta edición volverá a operar como escenario oficial, bajo el nombre de Lotus Stage.
El REC, en cambio, tiene una carga distinta. Gratuito y descentralizado, posee un fuerte vínculo regional. Además, existe una deuda pendiente con Lucybell que esta vez tendrá que asumir como solista. “Voy a pagar una deuda con la gente de Concepción. El año pasado no pude llegar a tocar con Lucybell por problemas de vuelo, ahora tengo que saldar esa deuda”, afirma. Más que una fecha, lo asume como un gesto de compromiso.
En paralelo, trabaja en un nuevo álbum que no seguirá una línea homogénea. Será un disco diverso, con contrastes marcados entre canciones. No busca reafirmar una zona cómoda ni capitalizar la nostalgia. De esto ya estrenó su segundo single «Mi Montaña».
Adelanta que incluirá un cover interpretado por un artista invitado, ampliando así el espectro del proyecto. Si Lucybell representó cohesión estética durante décadas, esta nueva etapa apunta a la multiplicidad: un mapa de intereses musicales que dialogan sin necesidad de uniformidad.
Claudio Valenzuela no intenta escapar de su pasado ni competir con su legado. Está redefiniendo su lugar dentro de esa historia. Asumiendo que Lucybell es parte constitutiva de su identidad, pero no su límite.
Y en ese gesto —sobrio, reflexivo y decidido— se instala su etapa más honesta: la de un músico que, tras cerrar un ciclo monumental, elige volver al origen. A la canción. A la voz. A la libertad de ser, efectivamente, lo que quiera.
Claudio Valenzuela se presentará el domingo 15 de marzo en Lollapalooza Chile 2026 compartiendo jornada con bandas como Tv Girl, Chappell Roan, Skrillex, entre otros.
Los pases generales y diarios están disponibles a través de Ticketmaster. Además, Cenco Malls ofrece un 20% de descuento en pases diarios para Lollapalooza Chile 2026 utilizando el código disponible en su app.
