La artista nacional estrenó su nueva canción y videoclip «Sábanas Azules», que anticipa su nuevo EP «Poética Bailable Vol. 1», el cual verá la luz durante el segundo semestre de este año.
La destacada cantautora y acordeonista chilena, Pascuala Ilabaca, ha adelantado parte de lo que será su nuevo EP, un trabajo de cinco canciones marcadas por ritmos bailables. La primera canción de este nuevo proyecto es «Sábanas Azules», que viene acompañada de un videoclip que destaca las artes circenses.
Ilabaca ha tenido un 2024 lleno de hitos. Además de este reciente anuncio y lanzamiento, se destaca su participación en la televisión pública china, donde se presentó ante miles de personas, y una gira por Estados Unidos que incluyó ocho ciudades. Con una extensa carrera musical, la actual residente de Valparaíso ha sido reconocida por resaltar la música chilena y latinoamericana, fusionándola con diversos toques culturales y sonidos internacionales.
Sobre su nueva canción, la visión de la música chilena actual y los hitos que han definido su 2024, Pascuala Ilabaca compartió sus reflexiones y experiencias en una interesante conversación con Disonantes.cl.
Acabas de lanzar una nueva canción, «Sábanas Azules», que también anuncia un nuevo EP, Poética Bailable Vol. 1. ¿Qué nos puedes contar sobre esta canción que acaba de salir la que incluye un bonito videoclip?
«Quise mantenerlo simple con tres planos secuencia y un corte inicial y final que entra en una carpa de ficción. Ahí entra en parte la historia y después cuando, en vez de salir de la carpa a la ficción, salimos a la realidad. Entonces me gustó, a pesar de lo simple, seguirlo también en el guión. Y por primera vez que empodero y digo: «Oye, este guión es mío», o sea, yo lo escribí de principio a fin. Porque al final uno siempre le entrega un guión a los directores cuando hace un video, pero cuando lo lanzan ponen como «dirección: tal», «realización: tal», y pones un nombre, y nunca te ponen a uno, y uno es el que inventa toda la idea. Entonces, en este video fue como, bueno, ya estudié dirección teatral, yo escribí este guión., ahora me pongo como guionista y se acabó».
La producción del video de «Sábanas Azules» presentó varios desafíos, ya que se grabó en uno de los días más lluvioso del año. Ilabaca recordó que la carpa del circo “respiraba con el viento y la lluvia”, creando un ambiente único durante la filmación. A pesar de las condiciones difíciles, expresó su agradecimiento al equipo y al elenco, subrayando que “fue realmente duro ese día de grabación, pero lo pasamos súper bien” y elogiando al equipo por su compromiso y profesionalismo.
En relación con el videoclip, Pascuala reflexionó sobre la situación de los artistas de circo en Chile indicando que “tienen muy poco reconocimiento” y enfrentan una vida “muy precaria”, con “muy pocas lucas” para sustentar su arte. En este contexto, el video fue diseñado para servir como una plataforma que visibilice a estos artistas. Junto con el sello Warner Music, se lanzó la campaña “Sábanas Azules”, la cual suma un “challenge” de redes sociales con el objetivo de promover y dar a conocer a los artistas circenses. La artista comentó que “ha sido súper bonito lo que ha ido pasando”, resaltando que su Instagram se ha transformado en una ventana para visibilizar estas artes.
Este nuevo EP va a estar muy marcado por la cumbia, los sonidos bailables y tropicales ¿Por qué tomaste esa decisión en este EP?
«Es un periodo mío vacilón, estimulado, siempre me gusta menear la cadera (risas). Pero, sentí que hay unos ritmos que tienen como una cosa que trasciende generacionalmente, o sea, hay ritmos bailables que quedan atrás, por ejemplo el mambo, ya nadie baila mambo, aunque sea la raja, ya nadie lo baila. Pero hay ritmos como la timba y la cumbia que han trascendido. Entonces son ritmos bailables históricos. Y a la vez yo quería hablar temas filosóficos en este EP quería comprometerme con algo realmente poético o un mensaje que yo sienta que quiero comunicarlo como cantautora, un mensaje potente, pero no quería como hacer esta cosa del cantautor que da una idea potente, sentado, con su guitarra en la mano, en un café concert. No, el cantautor puede darse una idea filosófica en un ritmo de cumbia, en un ritmo de timba, en un ritmo de salsa. Eso es lo que me ha nacido a mí aportar en estos momentos, pues también de crisis con respecto a eso, por ejemplo, la constante crítica de que la música bailable no aporta ideas profundas o de que la música bailable no aporta ideas revolucionarias.
Con respecto a la elección del nombre de su nuevo Ep, Pascuala aclara: «Se me ocurrió este concepto de Poética Bailable, porque mezcla las dos cosas: el hecho de que se baila y el hecho de que a través de este baile se integra un mensaje potente, como es el caso de la cumbia».
Además de este lanzamiento, Pascuala compartió detalles sobre su reciente gira por Estados Unidos durante el primer semestre de este año, la cantautora emprendió una gira visitando diversas ciudades del país. En Nueva York, descubrió aspectos fascinantes, incluyendo una historia particular: “Conocí un ring donde se juntaban los independentistas puertorriqueños con los exiliados políticos chilenos en los años 70”.
La gira, que abarcó ocho conciertos en diez días, incluyó importantes ciudades como Chicago, Pittsburgh y Nueva York. En estas ciudades cosmopolitas, el público está “más familiarizado con la música de Sudamérica”, lo que hace que los conciertos sean “más cariñosos”. Destacó el show en el Joe’s Pub de Nueva York, un local conocido en la industria musical por ser un “peldaño” para los artistas emergentes, donde ha tenido la oportunidad de presentarse junto a figuras como Amy Winehouse y Adele en sus primeras etapas.
Además de las principales ciudades, la gira también incluyó conciertos en lugares menos convencionales como Sioux Falls y Glen Falls, y en un pueblo republicano el mismo día que ocurrió el atentado contra el ex presidente y actual candidato presidencial estadunidense, Donald Trump. La cantautora mencionó que estos eventos aportan un “elemento histórico y desafiante” a la experiencia de la banda, creando recuerdos que podrían inspirar futuras canciones.
Hablando de aspectos históricos, visitaste China y participaste en un programa de televisión en ese país, un hecho histórico para la música chilena. ¿Cómo viviste esa experiencia? ¿Cómo fue llevar tu música, especialmente la que tiene raíces chilenas y andinas, a la cultura y televisión china, que es vista por millones de personas?
«Fue un proceso muy digno, me recibieron en las mejores condiciones, nunca me habían tratado tan bien, de llevarme con mi manager, un intérprete y un chofer, y estuve alojada en el Hotel Sheraton de Beijing. Al llegar a los estudios de televisión, encontré un edificio muy emblemático con una infraestructura impresionante, incluyendo una ciudad dedicada a la producción de vestuarios y sonido. Nunca había visto una parrilla de luces tan grande ni un piso de maquillaje tan sofisticado». Cuando entré a la televisión, firmé el contrato en persona y escuché mi música a todo volumen. “El baile del Kkoyaruna” sonaba de fondo, mientras un elenco de ballet y un coro se preparaban para mi actuación. Fue sorprendente ver toda la producción y cómo se coordinaban todo, especialmente porque no entendía completamente los detalles de las reuniones previas con el equipo chino desde Chile, entonces me sorprendí muy gratamente de toda la producción».
Además la cantautora agrega: «fue muy especial llevar mi mensaje y mi música. Inicialmente, me invitaron para cantar canciones que no eran de mi autoría, pero con la ayuda de mi manager, logramos que se incluyera una canción propia».
Pascuala Ilabaca ha sido una constante gestora cultura de la música chilena, tanto en nuestro territorio, como en el exterior. Sobre el la evolución de la música nacional, la artista expresó su admiración por la música nacional, comentando que siempre ha sido de alta calidad, y que la poesía y la música han estado fuertemente conectadas en Chile. “La música chilena siempre ha sido buena, la poesía y la música han estado aliadas,” señaló, resaltando también el potencial de las artes escénicas chilenas, aunque lamentó que este talento no sea lo suficientemente valorado dentro del país.
Recordó con nostalgia el boom musical de 2010, cuando artistas como Camila Moreno, Chinoy, Nano Stern, Fernando Milagros, Gepe y Manuel García se unieron en una serie de giras y conciertos emblemáticos. Sin embargo, destacó que la escena ha cambiado desde entonces, con un aumento significativo en la cantidad de músicos y en la calidad técnica de las producciones musicales actuales. “La cantidad de discos que se lanzan en el año, todos grabados con una calidad técnica que es buena, eso también es algo que cambió un montón,” mencionó.
A pesar de estos avances, la artista también subrayó las carencias en la profesionalización dentro de la industria musical chilena, especialmente en el ámbito del management. Explicó que, aunque las carreras de música tienen una larga tradición en Chile, la formación académica para managers es relativamente nueva y aún insuficiente: “Veo muchísimos artistas que son muy buenos, que no tienen manager, o que no tienen manager con las capacidades necesarias,” comentó, refiriéndose a la falta de estrategias de marketing digital y planes a mediano y largo plazo.
Además, la artista criticó la escasa representación de mujeres y disidencias en roles de gestión dentro de la música chilena, indicando que muchas mujeres en la industria aún dependen de familiares cercanos para ocupar estos cargos. “Las mujeres de la música chilena seguimos teniendo managers que son nuestros maridos o nuestras madres o nuestros padres,” dijo, señalando que este es un aspecto de la industria que debería cambiar.
Has residido mucho tiempo en Valparaíso, en la Quinta Región ¿qué significa Valparaíso para ti? ¿Cómo influye en tu música y en tu forma de relacionarte con el mundo?
«Sí, sigo viviendo en Valparaíso. Solo vengo a Santiago los miércoles, pero mi hogar está en Valpo. Para mí, Valparaíso es la casa, el puerto, tanto el de todos como el mío propio. No sé cuánto de mi decisión está influenciada por mis raíces, pero al final soy de ahí, tengo mi casa, mi madre, mis suegros allí. Quiero ser una buena hija y estar cerca. Hay un componente afectivo que me mantiene cerca de la casa (Valparaíso). A veces la gente me dice: «¿Por qué no te quedaste en Estados Unidos si te fue bien allá?», pero yo tengo otro discurso con respecto a las raíces, el arraigo y el trabajo territorial que hay que hacer, en todo sentido, político y afectivo. Mis hermanos viven en el extranjero, y no quiero dejar sola a mi madre en su tercera edad. Todos esos aspectos están vinculados. Estoy muy comprometida con Valparaíso. Mi disco Porteña, que acabo de lanzar, refleja eso. Habla de la ciudad y la enaltece, especialmente en un momento de crisis profunda de la ciudad. Como dice mi canción «Oye, me llegó el verano, coronada de luces, qué bella te ves”, o en Silencio en Valparaíso, “se apaga la luz de la joya y se vuelve una boca de lobo”. No estoy en un momento de mi vida para abandonar Valparaíso, al contrario, acabo de lanzar un disco que la enaltece y lo alumbra como joya».
Para terminar, ¿sueles pensar en el futuro o prefieres vivir el día a día, dejando que las ideas fluyan naturalmente?
«Creo que uno cambia a lo largo de la vida. Antes solía ser una persona que pensaba más en el pasado, influenciada por la melancolía inherente a mi instrumento, el acordeón. En los últimos dos años, ese enfoque se me fue hacia el presente y el futuro. Tal vez tiene que ver con la edad; estoy cumpliendo 40 años, uno ya puede ver que hiciste siete discos y qué vas hacer para adelante. Es motivante pensar en todas las posibilidades que aún están por delante. Hace dos años, por ejemplo, estudié dirección teatral y ahora estoy dirigiendo mi primera obra de teatro. Son mundos en los que algún momento decidí meterme. Siempre he tenido una estética integral, me gusta parte visual por la educación y toda familia son artistas visuales. Entonces explotar más eso y meterme más en el mundo de las artes escénicas son motivaciones que me llenan estímulos para seguir creando. Además, estoy componiendo la música para una película, lo que me permite adentrarme en nuevas áreas que hacen la vida mucho más entretenida».
Se nos viene tu nuevo EP «Poética Bailable Vol.1» ¿Eso quiere decir que va a haber en algún momento habrá un «Volumen. 2»?
«Sí, o sea, de todas maneras. Pero no sabemos cuándo. Pero en el fondo, la gracia del «Volumen 1», como poner un número, tiene que ver con esta estética asociada a estos vinilos antiguos, por ejemplo, de selecciones de cumbias bailables del ’64, que son los discos que inspiran, los que yo pongo en mi cocina para bailar en las fiestas. Es como «lo mejor de Barranquilla del ’56». Entonces, es bonito, como Dámaso Pérez Prado hacía sus mambos con números; Mambo N°7 o Mambo N°9. Entonces, es entretenido que este disco, que está en ese concepto, tenga un número en su título también, que sea ‘Poética Bailable Vol. 1′».
