Con una asistencia que superó los 240 mil fanáticos a lo largo de los tres días, el domingo se consolidó como el epicentro del pop de culto, la vulnerabilidad emocional y el pulso del dubstep.
Por Catalina Banda.
El Alternative Stage marcó la pauta desde temprano con Hesse Kassel, (14:45 – 15:30) que entregó un concierto cargado de contenido político y diálogos con la juventud, conectando profundamente con tracks intensos. Luego llegó la energía y el baile del magnetismo de Goyo Degano y Bandalos Chinos, desde el escenario que luego tendría de cierre a Chappell Roan.
Cerca de las 18:00, el Cenco Malls se transformó en un santuario del pop alternativo con MARINA. Luciendo un traje plateado de dos piezas y una mariposa en su cabeza, la artista demostró por qué es un pilar de culto ante una audiencia que coreó cada una de sus canciones.
Por otro lado, tras un cambio de horario, dos grandes músicos chilenos tocaban a la par; Manuel García en el escenario Alternative Stage y Claudio Valenzuela en el Lotus Stage. García dio un show cargado a sus canciones clásicas que tuvo momentos de reflexión y conexión con el público. Mientra tanto, la voz de Lucybell se presentaba en formato trío con un setlist que combinó canciones de Lucybell y de su carrera solita, el show contó con invitados especiales como Princesa Alba, Piero Duhart y Zaturno.
Mientras los escenarios principales se volcaban al pop, el Perry’s Stage congregó a la audiencia más encendida al ritmo de la escena urbana y electrónica. Sin embargo, la logística sufrió algunos traspiés:
El retraso de TV Girl: La banda (20:45 – 21:45) sufrió un retraso que provocó un efecto dominó en el horario. Que para los fans que compartían con Marina, fue un alivio y buenas noticias, ya que antes tenían tope horario.
Esto terminó desplazando el show de Brutalismus 3000 (22:40 – 23:55), aunque el ambiente de fiesta se mantuvo intacto.
Nostalgia de la Gen Z y la vulnerabilidad de Lewis Capaldi
La tarde también tuvo espacio para el pop más puro con Addison Rae (19:00 – 20:00), quien con una estética heredera de Britney Spears y una vibra de cabaret, desató la locura al bajar del escenario para interactuar con sus fans durante el remix de «Von Dutch».
El contraste emocional llegó con Lewis Capaldi a eso de las 20:00 de la tarde. Fue conmovedor verlo brillar en un regreso triunfal tras más de dos años alejado de los escenarios, ofreciendo el momento más íntimo y vulnerable de todo el domingo.
En el Alternative Stage, TV Girl tranquilizaba a sus seguidores con una dosis de lo fi e indie que cautivó a los impacientes fans. La banda repasó parte de las canciones que los llevaron a los oídos de miles alrededor del mundo y una cuota de lo que será su Sideshow.
Poco después, Skrillex (21:00 – 22:15) trajo el caos masivo; la intensidad fue tal que el DJ debió pausar el show momentáneamente debido a desmayos en las primeras filas, para luego tocar un de los himnos de una generacion que crecio viendo videos del rubius y jugando minecrafts mientras sonaba «Bangarang».
El Gran Final: El cuento de hadas y terror de Chappell Roan
El festival no pudo tener un desenlace más majestuoso. Por primera vez en Chile, Chappell Roan salió a las 22:30 de la noche y transformó el escenario en un magnético cuento de hadas y terror. Lo que se vivió fue un fenómeno cultural: miles de asistentes lucieron outfits de la estética de the rise and fall of a midwest princess, sombreros vaqueros rosados y glitter, reflejando el universo visual de la artista.
El escenario, acompañado de gárgolas en las visuales y colores que te llevan a sumergirte en este cuento, irrumpió como una novia medieval y ejecutó tres cambios de vestuario progresivos. Con un registro vocal deslumbrante, navegó por su discografía hasta llegar a la catarsis colectiva con «HOT TO GO!» y «Good Luck, Babe!».
Al mismo tiempo, con un atraso de 12 minutos, Brutalism 3000 daba el último golpe de música electrónica y beats en el Movistar Arena, la potencia y actitud punk del dúo alemán sorprendió a los asistentes, quienes no pararon de bailar y vibrar con cada cambio de melodía. Aunque el show terminó un poco ante de lo propuesto, su presentación en Chile, antes de su sideshow, no dejó a nadie indiferente.
Fue un cierre lleno de dramatismo pop que clausuró con broche de oro una edición más de este festival. Que por cierto ya confirmó su continuidad para el próximo año en las fechas 12, 13 y 14 de marzo, en el mismo parque o’higgins y con pronta venta de entradas early bird.
